Madrid multiplica por diez el dinero público en becas para bachillerato privado y concertado desde 2019
La Comunidad de Madrid ha multiplicado por diez desde 2019 el dinero público destinado a becas para cursar bachillerato en centros privados y concertados, una partida que ha pasado de ser testimonial a convertirse en un gasto relevante en el presupuesto educativo regional. La información, publicada por infoLibre y firmada por Marcos García Quesada, evidencia una apuesta clara de la administración madrileña por subvencionar la educación privada en una etapa, el bachillerato, que en la red pública es gratuita en la comunidad.

Una partida que se ha disparado en siete años
La información publicada por infoLibre, con datos sobre la evolución de las becas de bachillerato en centros privados y concertados en Madrid, revela que la partida presupuestaria ha experimentado un crecimiento exponencial desde 2019. El concepto, que entonces recibía una financiación mínima, ha pasado a multiplicarse por diez, lo que supone un desvío de recursos públicos hacia la educación privada en una etapa formativa que en la red pública no tiene coste para las familias.
El crecimiento de esta partida se enmarca en una política educativa de la Comunidad de Madrid que ha priorizado en los últimos años la libertad de elección de centro y el apoyo a la escuela concertada y privada. Las becas para bachillerato privado y concertado complementan otras medidas como los cheques escolares o las ayudas para la compra de materiales que la administración regional ha ido ampliando de forma progresiva, y que han sido objeto de controversia por el destino de los fondos públicos.
Según los datos recogidos por infoLibre, el incremento de esta partida se ha producido de forma sostenida a lo largo de las últimas legislaturas, coincidiendo con los gobiernos del Partido Popular en la comunidad, que han mantenido una política de refuerzo de la financiación a la educación privada en todas las etapas educativas.
Una ayuda que solo beneficia a quienes optan por la privada
La relevancia de este dato radica en el hecho de que el bachillerato en los centros públicos de Madrid es gratuito, por lo que las ayudas para cursar esta etapa en la privada o la concertada tienen un destinatario claro: las familias que, aun eligiendo un centro de pago, reciben una subvención pública para sufragar parte de ese coste. El efecto redistributivo de esta medida es limitado, dado que el grueso de los beneficiarios procede de hogares con capacidad económica para asumir la matrícula privada.
Este tipo de ayudas, sin embargo, no son nuevas en el panorama educativo español. Otras comunidades autónomas han articulado sistemas de becas para la educación privada, aunque el crecimiento de la partida madrileña en términos relativos es especialmente significativo, dado el volumen de población escolar de la comunidad y la presencia histórica de la red concertada en la región.
La decisión de la Comunidad de Madrid de ampliar esta línea de ayudas no ha estado exenta de críticas por parte de los sindicatos educativos y las asociaciones de padres de la escuela pública, que consideran que estos fondos deberían destinarse a mejorar la financiación de la red pública, con ratios más bajas y una mayor inversión en infraestructuras y personal.
Una tendencia que choca con las políticas de otras comunidades
El caso madrileño contrasta con la orientación que han seguido otras comunidades autónomas en los últimos años, donde el debate educativo se ha centrado en reforzar la educación pública y en limitar la financiación a centros privados que aplican cuotas o que segregan al alumnado por origen social o capacidad económica.
La publicación de esta información llega en un momento en el que el debate sobre la financiación de la educación concertada y privada está en el centro de la agenda política española, con el Gobierno central impulsando una ley educativa que refuerza la escolarización equitativa y que limita la capacidad de los centros sostenidos con fondos públicos para seleccionar a su alumnado.
El crecimiento de estas becas en Madrid, sin embargo, apunta en la dirección contraria a la promovida desde el Ministerio de Educación, y pone sobre la mesa la cuestión de si los recursos públicos deben destinarse a financiar la elección de centro en la enseñanza privada o si deben concentrarse en la mejora de la red pública, que es la que escolariza a la mayoría de los estudiantes y a los colectivos más vulnerables.



