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El Govern estudia abrir los Fondos de Transición Nuclear a la pesca y la acuicultura de Tarragona

El Govern de la Generalitat estudia incorporar por primera vez al sector pesquero y acuícola a los beneficiarios de los Fondos de Transición Nuclear, las ayudas que preparan económicamente a los municipios que acogen las centrales de Ascó y Vandellòs ante el futuro apagón nuclear. La medida, todavía pendiente de concreción, respondería a una demanda histórica del territorio y abriría una nueva línea de financiación para un sector que hasta ahora quedaba fuera de las convocatorias.

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(El Periódico)

Una ampliación histórica para la pesca y la acuicultura

El vicepresidente del Órgano de Gobernanza de los Fondos de Transición Nuclear y alcalde de Ascó, Miquel Àngel Ribes, ha confirmado que en las próximas reuniones del órgano se explorarán líneas de ayuda económica para el sector pesquero, según ha adelantado El Periódico. "Todavía no lo hemos hecho, pero será para futuras convocatorias de los Fondos Nucleares", ha señalado.

La incorporación de la pesca y la acuicultura sería el primer año, desde la puesta en marcha de los fondos en 2023, en que este sector podría concurrir a las ayudas. Actualmente, las subvenciones ya cubren al resto del sector primario —agrícola, alimentario y forestal—, así como la actividad industrial, energética y empresarial. El sector pesquero quedaba excluido de facto, a pesar de ser una actividad esencial en municipios como Vandellòs, l'Ametlla de Mar o el Delta de l'Ebre.

Ribes ha justificado la necesidad de dar cabida a este colectivo: "En la zona de Vandellòs y desde l'Ametlla hasta el Delta de l'Ebre es un sector importante y le tenemos que dar cabida". La medida, según el también alcalde de Ascó, abre una nueva vía de apoyo que hasta ahora no estaba contemplada en las líneas de financiación existentes.

Una demanda del territorio que ya llegó al Govern

La inclusión del sector pesquero en los Fondos de Transición Nuclear no es una iniciativa nueva, sino una reivindicación territorial que ya ha llegado a las instituciones. El pasado mes de mayo, en una reunión del secretario de Empresa y Competitividad, Jaume Baró, con representantes locales en l'Ametlla de Mar, el alcalde del municipio, Jordi Gaseni, solicitó formalmente el apoyo económico a través de los fondos, definiendo la pesca como "nuestra bandera".

Según la información publicada, Baró no cerró la puerta a la propuesta y señaló que el Órgano de los Fondos estudiaría la viabilidad técnica de la ampliación y su compatibilidad con otras ayudas. Esta respuesta dejaba claro que la medida entraba en la agenda del Govern, aunque sin plazos concretos entonces. Ahora, la declaración de Ribes confirma que la línea de trabajo está abierta y que se abordará en futuras convocatorias.

El sector pesquero del litoral sur de Tarragona, que vive de una actividad directamente ligada al mar y a la costa, se ha mostrado tradicionalmente preocupado por el impacto económico del cierre de las centrales, que no solo afecta a la energía, sino al tejido productivo y al empleo que de ello depende. La llegada de ayudas específicas permitiría a empresas del sector ubicadas en municipios nucleares y costeros acceder a una financiación hasta ahora reservada a otros ámbitos.

Qué son los Fondos de Transición Nuclear y cómo se financian

Los Fondos de Transición Nuclear son un instrumento impulsado por la Generalitat para favorecer la diversificación económica de las comarcas que acogen las centrales de Ascó y Vandellòs. Su objetivo es preparar el terreno ante el cierre programado de las instalaciones, con independencia de las posibles prórrogas que todavía esperan los municipios. La transición ecológica pasa por el apagón nuclear, y estos fondos pretenden que el territorio no se quede atrás.

La financiación principal proviene de una parte de la recaudación del impuesto sobre las instalaciones que inciden en el medio ambiente, que grava la actividad de las centrales nucleares. Este tributo permite recaudar anualmente una cantidad considerable que se destina a apoyar inversiones empresariales, proyectos de innovación, emprendimiento, desarrollo económico y creación de empleo en los municipios beneficiarios.

Las subvenciones, que se entregan desde 2023, pueden llegar tanto a los ayuntamientos del área nuclear como directamente a las empresas. En la convocatoria de 2026, activada el pasado mes de abril, la dotación alcanza los 35 millones de euros. Con la posible ampliación al sector pesquero, esta dotación podría extenderse a un nuevo colectivo que hasta ahora quedaba fuera de la foto, pero no serían un cheque en blanco: las ayudas se destinan a inversiones y proyectos que faciliten la adaptación económica, no a compensaciones directas. Para las localidades costeras del sur de Tarragona, la pesca es mucho más que una actividad económica: es una seña de identidad y una forma de vida que ahora tendría garantía institucional para no quedar descolgada en la transición.