Apollo toma el control del Atlético y Bezos puja por el Liverpool: los fondos aceleran su entrada en el fútbol español y europeo
El fútbol europeo se ha convertido en el nuevo objetivo de los grandes fondos de inversión y los magnates tecnológicos. En las últimas semanas, dos operaciones han marcado el ritmo: la entrada del gigante estadounidense Apollo en el Atlético de Madrid, que ha liderado una ampliación de capital de más de 100 millones de euros para convertirse en accionista de referencia, y la puja de un consorcio encabezado por el fundador de Amazon, Jeff Bezos, por hacerse con el control del Liverpool. Un escenario que, según la información publicada por eldiario.es, evidencia la creciente financiarización de un deporte que mueve ingresos récord y en el que los clubes españoles también buscan nuevas vías de capital, como demuestra la intención del Real Madrid de estudiar la entrada de inversores privados.

Una ampliación de capital de más de 100 millones sitúa a Apollo al frente del Atlético
El Atlético de Madrid ha cerrado una operación que cambia el equilibrio de poder en su accionariado. Según la información publicada por eldiario.es, el fondo estadounidense Apollo ha liderado una ampliación de capital valorada en más de 100 millones de euros, una inyección que le ha permitido convertirse en el accionista de referencia del club rojiblanco. La operación, que se ha cerrado esta misma semana, no solo refuerza la posición financiera de la entidad madrileña, sino que confirma la entrada de lleno del capital privado estadounidense en la Liga española.
La llegada de Apollo no es un caso aislado, sino la punta de lanza de una tendencia que se está acelerando en el fútbol europeo: la búsqueda de inversores institucionales capaces de aportar los miles de millones que exige la competencia al más alto nivel. El caso del Atlético, sin embargo, tiene un matiz relevante, ya que la entrada de un fondo de capital privado como accionista de referencia en un club español de primer nivel abre un precedente en un mercado en el que, hasta ahora, la propiedad solía estar en manos de familias o empresarios individuales como Peter Lim en el Valencia o Alan Pac en el Espanyol.
Bezos, Saverin y el yerno de Mittal: el consorcio que puja por el Liverpool
En la Premier League, el movimiento más significativo lo protagoniza un nombre propio del sector tecnológico: Jeff Bezos. Según ha adelantado el Financial Times, citado por eldiario.es, el fundador de Amazon forma parte de un grupo de empresarios que planea entrar en el accionariado del Liverpool, un club que se valoraría en cerca de 6.000 millones de dólares, unos 5.200 millones de euros al cambio actual.
El consorcio no está formado únicamente por Bezos. Le acompañan el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin, y Amit Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, propietario de ArcelorMittal. La operación, de confirmarse, supondría un nuevo hito en la progresiva conversión de los clubes ingleses en activos financieros en manos de grandes fortunas internacionales. El Liverpool, que desde 2010 está controlado por la sociedad Fenway, propiedad del empresario estadounidense John Henry, pasaría a engrosar una lista en la que ya figuran el Manchester United, en manos de la familia Glazer; el Arsenal, de Stan Kroenke; o el Chelsea, de Todd Boehly, cuyo vehículo de inversión gestiona activos por valor de 75.000 millones de dólares.
El Real Madrid, pendiente de la entrada de capital privado tras la victoria de Florentino Pérez
En el fútbol español, la tendencia no se limita al Atlético. El Real Madrid, uno de los pocos grandes clubes europeos que sigue siendo propiedad de sus socios, también tiene en el horizonte la posibilidad de abrir su capital. Según eldiario.es, su presidente, Florentino Pérez, ganó las elecciones en junio con la premisa de plantear la entrada de algún inversor privado en el club, una idea que esbozó sin ofrecer demasiados detalles sobre su alcance o las condiciones de la operación.
Este movimiento, de concretarse, tendría un calado enorme en el modelo de propiedad del fútbol español y europeo, en un momento en el que los ingresos del sector no dejan de crecer. La reciente cita mundialista celebrada en Estados Unidos, Canadá y México generó ingresos récord de más de 9.000 millones de dólares, unos 7.800 millones de euros, una cifra que evidencia el potencial económico de un deporte que ya no depende solo de las taquillas o de los derechos de televisión, sino de la capacidad de los inversores para rentabilizar sus activos.
El negocio de clubes y magnates: de los jeques a los fondos tecnológicos
El panorama descrito por eldiario.es dibuja un mapa de poder en el que conviven muy diferentes perfiles de propietarios. Junto a los fondos estadounidenses, como Apollo o Eldridge, siguen teniendo un papel central los jeques del Golfo Pérsico. El Manchester City, controlado por el Abu Dhabi United Group del jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, es el máximo exponente de la multipropiedad, con equipos en cinco continentes, incluido el Girona. En París, Nasser Al-Khelaïfi, presidente de Qatar Sports Investments, controla el PSG y suena como candidato a suceder a Gianni Infantino al frente de la FIFA.
En Francia también se ha impuesto un modelo propio: el de los empresarios del lujo. Bernard Arnault, propietario del imperio LVMH, controla el Paris FC, mientras que François-Henri Pinault, dueño de Kering, matriz de Gucci o Saint Laurent, es el propietario del Stade Rennais. Un modelo que, en España, tiene su reflejo en la presencia de inversores como el jeque Abdullah ben Nasser Al-Thani en el Málaga o el consorcio saudí SMC Group en la UD Almería.
La operación fallida que ha destapado la tensión entre la FIFA y la UEFA añade un nuevo capítulo a esta pugna por el control del negocio. El intento de Infantino de vender el 21% de los derechos del Mundial a Thrive Capital, el fondo dirigido por Joshua Kushner, por más de 3.600 millones de dólares, ha provocado la reacción de la UEFA, que considera que el precio no refleja el valor real del torneo y ha anunciado una investigación. La UEFA también estudia, según Bloomberg, la posibilidad de crear competiciones alternativas a las de la FIFA, un escenario que redefiniría el equilibrio de poder en el fútbol mundial.



