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El aceite de oliva recupera consumidores: las compras crecen un 20% en 2025 pero siguen un 28% por debajo de 2010

El aceite de oliva, uno de los productos que más contribuyó a la escalada inflacionaria entre 2022 y 2023, ha vuelto a los hogares españoles. Las compras crecieron un 20,4% en 2025, el mayor incremento desde 2010, impulsado por un descenso del 39,8% en el precio medio. Aun así, el consumo sigue muy lejos de las cifras de la década pasada.

Fotografía que ilustra la noticia: El aceite de oliva recupera consumidores: las compras crecen un 20% en 2025 pero siguen un 28% por debajo de 2010
(El Periódico)

El mayor repunte en 15 años, tras cuatro ejercicios de caídas

Los hogares españoles consumieron 318,7 millones de kilos de aceite de oliva en 2025, 53,9 millones más que el año anterior. Es el mayor salto desde 2010, por encima incluso del 16% registrado en 2020, cuando el confinamiento y el cierre de la hostelería dispararon las compras para consumo doméstico, según los datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura analizados por La Loma Market, compañía de producción y comercialización con sede en Jaén.

El repunte, sin embargo, no devuelve al sector a las posiciones previas a la crisis de precios. Las ventas se sitúan aún un 22,8% por debajo de las de 2020 y un 28,6% por debajo de las de 2010, cuando cada español consumía 9,72 kilos al año. Las mismas fuentes matizan que lo que ha hecho 2025 es "frenar cuatro años seguidos de caída y devolver el consumo a niveles de 2019". "Lo de 2025 supera todos los récords anteriores, sin ninguna circunstancia excepcional detrás", añaden.

El consumo per cápita pasó de 5,65 a 6,80 kilos anuales. Pese a la mejora, la cifra queda lejos de los 9,72 kilos de 2010, lo que indica que una parte de la demanda perdida durante la crisis de precios todavía no ha regresado, pese a la fuerte bajada de los precios.

El precio cae un 39,8% y el gasto total baja 580 millones

La recuperación del consumo tiene una explicación clara: el precio. El kilo de aceite de oliva pasó de costar 7,96 euros de media en 2024 a 4,79 euros en 2025, un descenso del 39,8%. Esa caída permitió que los hogares compraran bastante más y, al mismo tiempo, gastaran bastante menos: el desembolso total cayó de 2.107 a 1.527 millones de euros, un 27,5% menos, unos 580 millones de euros de ahorro para las familias.

El gasto medio por habitante bajó de 44,93 a 32,60 euros. Esta dinámica contrasta con la del conjunto de la cesta de la compra: el presupuesto destinado a alimentación creció un 4,8% en 2025, con una subida media del 3,9% por kilo. El aceite de oliva fue de las pocas categorías donde el consumidor pudo llevarse más pagando menos.

La reacción de la demanda fue inmediata, según las fuentes consultadas, y también se amplió la base de compradores. El 82,2% de los hogares adquirió aceite de oliva en algún momento del año, frente al 79,5% de 2024. En la variedad virgen extra, el porcentaje subió del 56,5% al 61,7%.

El virgen extra gana cuota y Andalucía consume menos que la media

Por variedades, el aceite de oliva virgen extra alcanzó los 138,2 millones de kilos, un 33,9% más que en 2024. Con ello logró su mayor cuota de toda la serie: el 43,35% del aceite que entró en los hogares fue de máxima calidad, frente al 38,3% del año anterior (138,2 millones sobre 318,7 millones totales).

Por comunidades, Andalucía encabeza el consumo total con 57,2 millones de kilos, seguida de Catalunya y la Comunidad de Madrid. Pero el ranking per cápita ofrece una imagen distinta: el País Vasco (8,79 kilos) supera por tres centésimas a Galicia (8,76 kilos), que ocupaba el primer puesto desde hacía años. Les siguen La Rioja (8,66 kilos) y Navarra (8,47 kilos).

Andalucía, la mayor región productora del mundo, se sitúa en el undécimo lugar con 6,66 kilos por habitante, por debajo de la media española (6,80). Catalunya registra 6,97 kilos, ligeramente por encima de la media estatal.