economia

El acuerdo de Trump en Venezuela deja a Repsol ante la incógnita de su participación y a Betancourt en el centro

El acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump para dar a Estados Unidos acceso privilegiado al crudo venezolano tiene una derivada directa para Repsol, que opera en el país desde 1993 y aspira a triplicar su producción. La petrolera española no comenta el pacto, mientras el empresario Alejandro Betancourt, con causas abiertas en la Audiencia Nacional y en Suiza, se sitúa como pieza central de la operación.

Fotografía que ilustra la noticia: El acuerdo de Trump en Venezuela deja a Repsol ante la incógnita de su participación y a Betancourt en el centro
(elDiario.es)

Repsol, ante un escenario de luces y sombras en Venezuela

El acuerdo anunciado por Trump para que Estados Unidos ejerza el control mayoritario de 17 yacimientos venezolanos no identificados plantea un escenario de oportunidades e incertidumbre para Repsol, que no ha hecho declaraciones sobre el pacto. La compañía, que opera en Venezuela desde 1993, ya mostró su disposición a invertir en el país caribeño.

Según la información publicada, el pacto incluye yacimientos que representan el 21,7% de los 300.000 millones de barriles de reservas estimadas en Venezuela, el país con mayores reservas del planeta. Sin embargo, se desconoce qué empresas participarán y cómo se ejercerá el control estadounidense, lo que deja a Repsol en una posición de espera.

La compañía española, que en abril recuperó el control de sus operaciones en Venezuela y en junio firmó un acuerdo para explorar Horcón, confía en triplicar su producción de hidrocarburos en tres años, hasta los 135.000 barriles diarios. Un aumento que se lograría con un incremento de la producción bruta de petróleo en un año y del 10% en gas.

El presidente del Gobierno venezolano encargado, Delcy Rodríguez, aseguró que el acuerdo tendrá una vigencia de 25 años y permitirá elevar la producción por encima de 1,5 millones de barriles diarios, frente a los 1,2 millones actuales. Rodríguez mencionó a Repsol entre las grandes empresas que podrían firmar más acuerdos, junto a Chevron, Eni, Shell o BP.

Betancourt, el 'bolichico' con piezas en España

El acuerdo entre Washington y Caracas sitúa en un papel relevante a Alejandro Betancourt, empresario venezolano de 46 años con importantes intereses en España y una investigación abierta en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales.

Betancourt, conocido por ser el principal accionista de Hawkers, la multinacional de gafas de sol fundada en Alicante, está acusado, junto a sus socios, de haber sobornado a tres funcionarios de PDVSA con 42 millones de dólares para defraudar presuntamente 4.850 millones en operaciones de cambio de divisas canalizadas a través del petróleo.

La investigación española sostiene que ese dinero acabó en empresas, inversiones e inmuebles de lujo en España. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional obligó hace unos meses al juez Santiago Pedraz a reabrir la causa que había archivado en marzo.

Betancourt es también conocido por su vinculación a Auro New Transport, compañía propietaria de licencias VTC de la que fue fundador y en la que Uber compró el 30% en 2025 en una operación cifrada en más de 200 millones de euros. Además, invirtió en Playtomic, Easy Payment Gateway o Jobandtalent, y posee la finca de El Alamín en Toledo.

Según The Wall Street Journal, Betancourt es pieza clave en la negociación, y su empresa NABEP, cofundada con el magnate Harry Sargeant III, recibirá un 35% del capital del gobierno estadounidense. Financial Times lo definía este lunes como el posible 'virrey' petrolero de Trump en el país caribeño.

El contexto de precios y deudas que condiciona a la petrolera española

El acuerdo se produce en un momento delicado para los mercados energéticos, con el Brent superando los 90 dólares por barril tras la reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán. Repsol, que es la compañía más alcista del Ibex este año con una revalorización superior al 80%, llegó a subir más de un 3% este lunes y lideró las ganancias del selectivo, impulsada precisamente por la cotización del crudo.

La petrolera española mantiene además una millonaria deuda pendiente en Venezuela. A junio, las cuentas comerciales de PDVSA con Repsol alcanzaban los 4.080 millones de euros, de los que 3.295 millones estaban provisionados. La financiación concedida a la estatal venezolana asciende a 1.036 millones, con provisiones de 622 millones.

El contexto de subida de precios energéticos, unido al encarecimiento del gas y el euríbor, ha propiciado la cuesta de septiembre más dura en años en España, según indica la información publicada. Para los hogares, el aumento del crudo y del gas tiene consecuencias directas en la factura energética.

La oposición venezolana ha criticado duramente el acuerdo, del que se conocen solo algunas cifras: Estados Unidos tendrá el control mayoritario de 17 yacimientos no identificados que representan más de 65.000 millones de barriles, y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha asegurado que supondrá 209.000 millones de dólares en impuestos y 100.000 millones en inversión para modernizar la infraestructura petrolera del país.

Delcy Rodríguez, sustituta de Nicolás Maduro, encarcelado desde enero por Estados Unidos, defendió la vigencia del pacto por 25 años y afirmó que Venezuela mantendrá la 'soberanía sobre sus recursos'. Mientras, Betancourt, que además está vinculado al Banco de Dakar impulsado por Alberto Cortina, permanece a la espera de que se resuelvan sus causas judiciales, mientras el acuerdo pone el foco en sus actividades entre Washington y Caracas.