El Gobierno aprueba vía urgente dos decretos para relanzar el autoconsumo y las comunidades energéticas
El Ministerio para la Transición Ecológica ultima dos reales decretos para actualizar el marco del autoconsumo eléctrico y desarrollar la figura de las comunidades energéticas, pendientes desde hace años y que el Consejo de Ministros prevé tramitar por vía de urgencia el próximo martes. La intención del Ejecutivo es aprobarlos antes de que acabe la legislatura, convocadas ya elecciones para el 29 de noviembre. Las normas, que no requieren pasar por el Parlamento, recuperan dos expedientes que llevaban meses en un cajón del Ministerio y que reaparecen en plena escalada de los precios de la electricidad, en máximos desde 2022 por la subida del gas y el conflicto en Irán.

Un marco actualizado para destrabar el autoconsumo colectivo
Uno de los decretos actualiza el Real Decreto 244/2019, que permitió despegar al autoconsumo pero no logró impulsar la modalidad colectiva, clave en un país donde más del 70% de la población vive en pisos. El borrador, que salió a consulta en octubre de 2025, amplía de 2 a 5 kilómetros la distancia entre generación y consumo para instalaciones de hasta 5 MW en cubiertas y suelo industrial, extiende el almacenamiento distribuido y crea la figura del gestor de autoconsumo colectivo, que podrá representar a comunidades de propietarios ante distribuidoras y comercializadoras.
El texto también incorpora nuevas modalidades para compartir electricidad, como el autoconsumo colectivo con excedentes compartidos, que permite a un consumidor principal (un centro comercial, un colegio o un edificio público) usar primero la energía que genera y repartir el sobrante entre consumidores asociados. Se reduce a un mes la permanencia mínima para cambiar de modalidad y se facilita la modificación de coeficientes o la entrada y salida de participantes sin necesidad de recabar todas las firmas. Además, se regulará el marco de las baterías conectadas al consumidor, se simplificará el tratamiento de peajes y cargos para la energía almacenada y se permitirá que los vehículos eléctricos presten servicios al sistema (vehicle-to-grid).
Comunidades energéticas, una espera de más de dos años
El segundo decreto desarrolla la regulación de las comunidades energéticas, reconocidas legalmente en 2023 por el Real Decreto-ley 5/2023, pero que carecían de desarrollo reglamentario. El borrador, que data de abril de 2023, incorpora las dos figuras previstas por las directivas europeas: las comunidades de energías renovables (CER), basadas en la participación de personas físicas, pymes y ayuntamientos próximos a proyectos renovables y con fines sociales o ambientales; y las comunidades ciudadanas de energía (CCE), más amplias, que permiten gestionar activos y participar en generación, suministro o agregación.
El texto propone reservar un 5% de la capacidad de acceso en los nudos sometidos a concurso para instalaciones de estas comunidades, para facilitar la evacuación de su energía y reducir su desventaja frente a grandes promotores. Esta reserva ya fue recuperada por el Real Decreto-Ley 7/2026, pero la norma que ahora se tramita completa el desarrollo. Las comunidades energéticas emanan directamente del derecho a compartir energía reconocido en la Directiva de Renovables de la UE.
El aviso de la CNMC: menos ingresos y más presión sobre la red
La tramitación no ha estado exenta de objeciones. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) criticó en abril, en su informe sobre el borrador de autoconsumo, la falta de análisis del impacto en las redes. El regulador advirtió de que ampliar la distancia de autoconsumo, junto con las facilidades al almacenamiento, podría aumentar el número de consumidores que reducen sus pagos por peajes y cargos, poniendo en riesgo la financiación del sistema eléctrico. Calculó que, si se alcanzan los 19 GW de autoconsumo previstos para 2030, los ingresos por términos variables caerían unos 390 millones de euros respecto al escenario de 2026.
También señaló posibles desequilibrios de tensión en zonas con mucha fotovoltaica y poca demanda, y mayores pérdidas cuando los excedentes no se consuman cerca. Estas críticas llegan después del apagón de 2025, cuando la CNMC fue señalada por no actualizar a tiempo la normativa de control de tensión. El sector del autoconsumo, mientras tanto, ve con buenos ojos la recuperación de estos decretos, aunque la tramitación por urgencia podría limitar el margen para incorporar las recomendaciones del regulador.



