El plan económico de Vox: un IRPF con tres tramos que Hacienda cifra en 85.000 millones de coste
El secretario general de Vox en el Congreso y responsable económico del partido, José María Figaredo, ha vuelto a defender una reforma "revolucionaria" del IRPF que reduciría los seis tramos actuales a solo tres, con un mínimo exento de 22.000 euros y tipos del 15% y 25%. El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha cifrado el coste de la medida en 85.000 millones de euros, una cantidad que, según sus palabras, "supera todo el gasto en educación de España al año".

Una reforma que dinamitaría la progresividad del impuesto que más recauda
La propuesta de Figaredo, presentada esta semana y ya avanzada en abril de 2024 en una enmienda a una iniciativa del PP, consiste en un IRPF con solo dos tipos impositivos: un 15% para rentas de hasta 70.000 euros y un 25% para las superiores, con un mínimo exento de 22.000 euros. El diputado asturiano la define como una medida de "máximo" que implantarían "si de repente Vox sacase el 100% de los votos", y matiza que "por el camino, cualquier grado que se acerque en esta dirección nos va bien". Según sus cálculos, la reforma tendría un coste de 46.000 millones y "dejaría miles de euros en el bolsillo de cada contribuyente" sin necesidad de tocar "el bienestar de los españoles".
El choque de cifras: 46.000 millones de Vox frente a los 85.000 de Hacienda
La propuesta de Vox choca frontalmente con las estimaciones del Ministerio de Hacienda. El ministro Arcadi España ha afirmado que el plan del "socio y proveedor de ideas del PP" supondría "desmantelar" el IRPF, que actualmente aporta el 44% de la recaudación total del Estado, y tendría un coste de 85.000 millones de euros, más del doble de lo que calcula el propio partido. "Para sorpresa de nadie beneficiaría a las rentas más altas y provocaría recortes en pensiones, sanidad, educación, dependencia", ha declarado el ministro, que ve en la propuesta "nada nuevo pero cada vez más claro". La formación ultraderechista ya reconoció en 2024 que su plan supondría una caída de la recaudación de entre el 30% y el 45%, pero aseguró que se compensaría con "una drástica reducción del gasto no esencial".
Pensiones: el plan de capitalización que el PP evita respaldar
Más allá del IRPF, Figaredo ha vuelto a cargar contra el sistema público de pensiones, al que califica de "zombi" y "quebrado", y aboga por un cambio "radical" que, en la práctica, supone transitar hacia un modelo de capitalización individual. El planteamiento, del que el PP se ha desmarcado, consistiría en que lo público garantizara solo unas pensiones mínimas y que los trabajadores dependieran principalmente de fondos privados según sus aportaciones personales. Aunque Figaredo niega que se trate de una privatización, la propuesta supondría acabar con el actual sistema de reparto, en el que la Seguridad Social paga las pensiones de los jubilados con las cotizaciones de los trabajadores y las empresas.



