El Gobierno defiende la planta china de SAIC en Ferrol y minimiza las alertas de Defensa y el CNI
El Gobierno ha salido al paso de la polémica desatada por las alertas de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre el proyecto de planta de coches eléctricos del fabricante chino SAIC Motor en Ferrol, una ciudad que alberga una de las mayores bases de la Armada y el astillero militar de Navantia. El Ejecutivo asegura que los informes de seguridad se enmarcan en la tramitación normal de una inversión de esta envergadura y confía en la compatibilidad entre la creación de empleo, el desarrollo industrial y la seguridad nacional.

Una inversión estratégica para una comarca en crisis
El proyecto de SAIC Motor, el mayor productor chino de vehículos eléctricos, contempla una inversión de 200 millones de euros y la creación de un millar de puestos de trabajo en la comarca de Ferrol, una zona que arrastra una histórica depresión económica desde la reconversión naval de los años ochenta, que le valió el apodo periodístico de 'el Detroit español'.
El presidente de la Xunta, el popular Alfonso Rueda, defiende la instalación como una oportunidad clave para relanzar la economía local. Rueda viajó hasta China para apoyar las gestiones y ha elogiado la colaboración entre la Administración gallega y el Gobierno central, un gesto poco habitual en el clima actual de enfrentamiento entre PP y PSOE. "Es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente el Gobierno de España y la Xunta de Galicia desde hace muchos meses", ha recordado Rueda este lunes en Marín (Pontevedra).
El alcalde de Ferrol, también del PP y presidente de la Comisión de Defensa del Senado, José Manuel Rey Varela, ha ido más allá al afirmar que las alertas obedecen "más a intereses empresariales que de seguridad". Nadie entendería ahora un informe desfavorable por parte de ningún organismo del Gobierno central, advirtió.
El respaldo al proyecto también viene de Sumar, el socio minoritario del Ejecutivo. Enrique Santiago, portavoz adjunto de la formación en el Congreso, ha vinculado las presiones de seguridad con la OTAN y la pugna entre EE.UU. y China por la hegemonía global. "No queremos que el Gobierno ponga ningún problema; no es el Ejército, es la OTAN la que está presionando", afirmó. Santiago descartó el supuesto riesgo de espionaje, argumentando que China ya dispone de satélites y capacidades cibernéticas para las tareas de vigilancia que se le atribuyen.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y nacida en Ferrol, es otra defensora destacada del proyecto: realizó gestiones directas ante autoridades chinas y directivos del fabricante SAIC durante su viaje a china, según fuentes oficiales.
Desde el Gobierno central, Óscar López, ministro de Transformación Digital, ha sido el encargado de defender la postura oficial. Todas las inversiones industriales de ese calado reciben informes que analizan la viabilidad económica, la creación de empleo, la repercusión industrial y, desde luego, la seguridad nacional, señaló. López confiademostró que la inversión "podrá ser compatible con garantizar el desarrollo industrial, la creación de empleo y la seguridad nacional".
Las advertencias de Defensa y el CNI: riesgo de espionaje
Contra este escenario, el Ministerio de Defensa y el CNI han hecho llegar informes alertando de los hipotéticos riesgos para la seguridad nacional derivados de la proximidad de la futura planta con el arsenal de la Armada en Ferrol. Las instalaciones militares pertenecen al mayor arsenal de la Armada en el norte de España —ubicado a aproximadamente cinco kilómetros en línea recta del lugar previsto para la fábrica— y del astillero militar de Navantia, que construye buques de guerra para otros países.
En ese arsenal tienen base cinco fragatas de la clase Álvaro de Bazán (F-100) y dos buques de aprovisionamiento en combate BAC). La Armada señala que la planta china facilitaría operaciones de espionaje industrial o militar por parte del gigante asiático.
El presidente de la Xunta, que ya conocía las objeciones cola por una conversación con la ministra de Defensa, Margarita Robles, criticó el momento de la revelación de los informes. “Es sorprendente que un departamento del Gobierno central haga ahora estos pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar”, aseguró Rueda, en declará a la prensa en Marín.
Las fuentes de La Moncloa precisan que el dictamen de Defensa es una de las muchas opiniones técnicas recopilados durante la tramita-y, y no vinculante. López subrayó que se está analizando el mismo tipo de información que para "cualquier otra operación de esa dimensión" para garantizar la inversión.
La planta china: a las puertas de la Europa del vehículo eléctrico
SAIC Motor prevé ensamblar vehículos de su propiedad británica MG en Ferrol, para introducirse en el mercado europeo de la electricidad china, con piezas importadas desde el país asiático. El proyecto incluiría también un centro logístico y de la industria auxiliar en la localidad de As Pontes, en la misma comarca.
El plan ya ha dado un primer paso desde que SAIC realizó un desembarco de material en el puerto ferrolano a principios de julio. Un buque descargó 700 vehículos. El presidente Rueda, en su residencia oficial de Santiago, recibió a directivos de SAIC Motor, encabezados por el vicepresidente Wu Bing.
Desde Sumar destacan el respaldo i sindicatos al proyecto y dicen que la inversión "empleo de calidad y la apuesta por la digitalización y la transición energética". Enrique Santiago sumó que España puede avanzar así en convertirse "en el primer productor europeo de coches eléctricos".
La autorización final del proyecto corresponde al Consejo de Ministros, y el gobierno central cuenta con el total apoyo de la Xunta de Galicia y de lavo sociolaboral del Gobierno.
Por su habilidad para los trabajadores de Ferrol: un cambio de ambiente en la zona, que necesita de manera afectada por la crisis de casi reposición naval de la comarca, que nunca ha logrado recuperarse del todo, y que sigue siendo una de las com arcas con mayor desempleo relativo norte de España; con una importante dependencia de los puestos de la Armada y la base de Navantia como principal actividad económica.



