El mercado da por hecha la subida de tipos del BCE este jueves, aunque duda de que sea suficiente para domar la inflación
El Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés este jueves, según da por hecho el consenso de analistas y mercados. La inflación de la Eurozona repuntó al 3,6% en agosto, la más alta en tres años, tras el encarecimiento energético vinculado al conflicto entre EE.UU., Israel e Irán. La pregunta ya no es si habrá alza, sino si será suficiente para domar los precios.

Un alza de 25 puntos básicos, descontada
El BCE se reunirá este jueves con una decisión casi cantada: subir los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 2,50%, el nivel más alto desde marzo de 2025. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, se había concedido el verano para observar los datos, pero la inflación no ha dado tregua.
Según Eurostat, los precios energéticos subieron un 14,3% interanual el mes pasado, frente al 10,3% de julio, lo que agravó la crisis inflacionista. El consenso de analistas descuenta el movimiento, aunque con matices sobre su alcance.
En mayo, Lagarde ya reconoció que una subida no cerraba el ciclo. Los datos posteriores han llevado al organismo con sede en Fráncfort a retomar la senda alcista para intentar devolver la inflación al objetivo del 2%.
Lagarde, bajo presión para actuar
El presidente del Bundesbank, el banco central de Alemania, Joachim Nagel, declaró a Le Monde en una entrevista publicada el miércoles que los mercados dan un 95% de posibilidades de que el BCE suba los tipos. "Los mercados tienen una idea bastante clara de cómo es probable que reaccionemos", afirmó.
Su homólogo lituano y también miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Gediminas Simkus, coincidió con el análisis: "Todos los datos de los que disponemos actualmente me llevan a pensar que es muy probable que subamos los tipos de interés, y que esta subida de septiembre no va a ser suficiente".
La tensión geopolítica, con la guerra entre EE.UU., Israel e Irán acumulando más de seis meses, ha disparado los precios energéticos a niveles no vistos desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania.
Dudas sobre la estrategia del BCE
Konstantin Veit, gestor de carteras de PIMCO, sintetiza la visión de los analistas europeos. Coincide en que el BCE subirá sin duda los tipos en septiembre, aunque advierte que el futuro no está tan claro. "Más allá de septiembre, prevemos una pausa prolongada, aunque la aparición de cualquier riesgo para las expectativas de inflación podría llevar al BCE a continuar con las subidas", sostiene, evidenciando la volatilidad de la situación.
Patrick Barbe, gestor de Neuberger, coincide en que el BCE elevará los tipos, pero considera que después debería hacer una pausa, ya que el crecimiento sigue en riesgo. A su juicio, aunque la inflación energética justifica una respuesta preventiva del organismo, la inflación subyacente se mantiene más contenida y la debilidad de la actividad ya está lastrando el consumo y la inversión. "Existe el riesgo de que el BCE reaccione de forma demasiado agresiva ante una crisis de oferta externa que no puede controlar", destaca, recordando que el encarecimiento de los bonos ya ejerce un efecto restrictivo sobre el crédito, la inversión y el consumo.
Martin Wolburg, economista sénior en Generali Investments, considera que Lagarde mantendrá en Berlín —donde de forma extraordinaria se celebrará esta reunión, como todos los años— "una postura restrictiva y prudente, optando por observar la evolución de los datos antes de tomar nuevas decisiones, aunque dejando la puerta abierta a un endurecimiento adicional de la política monetaria".



