España disputa a Europa la OIT, la FAO y el BCE en su último año de legislatura
El último curso de la legislatura española no solo se juega en el Congreso. El Gobierno de Pedro Sánchez ha puesto en marcha tres operaciones internacionales de calado: la candidatura de Yolanda Díaz a dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la de Luis Planas a la FAO y la probable apuesta por Pablo Hernández de Cos para presidir el Banco Central Europeo. Tres frentes que medirán la influencia exterior del Ejecutivo en un año decisivo.

Yolanda Díaz busca hacer historia en la OIT
La primera batalla que dará el Gobierno será la de la vicepresidenta Yolanda Díaz para dirigir la OIT, la agencia tripartita de Naciones Unidas sobre derechos laborales. La carrera parece reducirse a un duelo contra el actual director general, Gilbert F. Houngbo, aunque las candidaturas alternativas pueden presentarse hasta el 31 de agosto.
El calendario está marcado: el 23 de septiembre habrá un evento interactivo con público, el 9 de noviembre un encuentro privado con el Consejo de Administración y el 16 de noviembre la votación secreta. El Consejo, integrado por países, sindicatos y patronales, elegirá al próximo director o directora general, que tomará posesión el 1 de octubre de 2027.
En el equipo de Díaz defienden que su programa presenta una alternativa a una OIT "en crisis" por el impago de fondos millonarios de Estados Unidos y por su escasa ambición ante retos como la inteligencia artificial y el cambio climático. Mientras Houngbo se ha acercado a la Administración Trump, Díaz propone reforzar el organismo y buscar nuevas vías de financiación.
España parte con ventaja: es miembro fundador, el país que más convenios laborales ha ratificado y puede presumir de récords de empleo y de la reducción del empleo temporal gracias a la reforma laboral pactada con los agentes sociales. Díaz ha avanzado que, si resulta elegida, seguirá al frente del Ministerio hasta el final de la legislatura.
Luis Planas compite en la FAO con dos rivales europeos
La candidatura de Luis Planas a dirigir la FAO se presentó en marzo, antes que otras, pero su carrera es larga: la elección del sucesor del chino Qu Dongyu no se celebrará hasta finales de junio de 2027. Las candidaturas oficiales se cerrarán en noviembre de este año.
Planas no parte como favorito único. Le disputan el puesto dos nombres de la Unión Europea: el italiano Maurizio Martina, exministro de Agricultura y actual subdirector general de la FAO, y el irlandés Phil Hogan, excomisario europeo, que cuenta con el respaldo del Partido Popular Europeo y de Francia.
La UE quiere presentar un candidato único, porque la FAO no está dirigida por un europeo desde 1975, cuando el neerlandés Addeke Hendrik Boerma ocupaba el cargo. Así que Planas debe ganarse primero el apoyo de Europa y después una mayoría entre los 193 estados miembros de la organización, donde cada país tiene un voto.
No es el primer intento de España: en 2011, Miguel Ángel Moratinos tampoco logró el puesto. Además, si Yolanda Díaz no logra la OIT, la carrera de Planas podría pasar a un segundo plano en la estrategia internacional del Gobierno.
La sombra de Lagarde impulsa la opción de Hernández de Cos para el BCE
La salida de Luis de Guindos de la vicepresidencia del BCE en mayo dejó a España sin representación en la cúpula del supervisor del euro. El Gobierno ve ahora una oportunidad: la presidencia, ocupada por Christine Lagarde, podría quedar vacante antes de que termine su mandato en octubre de 2026.
Lagarde ha dado señales de querer acelerar su salida, ya sea para volver a la política francesa o para liderar el Foro Económico Mundial, que lleva cerca de un año sin presidente tras la renuncia de Børge Brende. Una salida anticipada permitiría renovar la cúpula del BCE antes de las presidenciales francesas de 2027 y abriría la puerta a una negociación entre los Estados del Eurogrupo.
El candidato mejor colocado, según fuentes gubernamentales, es el exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales. Aunque fue crítico con la política económica de Sánchez durante su mandato, en el Gobierno ven con buenos ojos su promoción.
El nombre de Nadia Calviño, presidenta del BEI, también suena, aunque ella ha negado rotundamente aspirar al cargo. En las negociaciones europeas, sin embargo, nunca se dice nunca. La economía española, que representa el 10% del PIB de la Unión y crece por encima de Alemania, Francia e Italia, es el principal argumento de España en esta puja.



