Saica avisa: la saturación de la red eléctrica abocará al cierre a industrias que deben descarbonizarse
La presidenta de Saica, Susana Alejandro, ha lanzado una advertencia clara: la saturación de la red eléctrica española pone en riesgo la supervivencia de industrias que deben descarbonizarse por obligación europea. En una entrevista concedida a El Periódico, la ejecutiva ha explicado que su propia compañía ha pedido aumentar la potencia en dos fábricas aragonesas para instalar una caldera eléctrica y la respuesta ha sido negativa por falta de capacidad en la red. Mientras, la multinacional aragonesa culmina la compra del grupo alemán Thimm, incorpora 2.500 trabajadores y sitúa a Estados Unidos como su gran objetivo de crecimiento.

Un freno a la descarbonización que puede costar cierres
Susana Alejandro, presidenta de Saica, ha sido tajante: "Si no resolvemos el problema de saturación de la red eléctrica, muchas empresas industriales que tengan que descarbonizarse por obligación europea cerrarán la persiana". La advertencia llega después de que la compañía solicitara un aumento de potencia en sus fábricas de El Burgo de Ebro y Zaragoza para instalar una caldera eléctrica y la respuesta fuera negativa.
La ejecutiva ha explicado que la descarbonización pasa por la electrificación de los procesos industriales, pero la red no está preparada para asumir esa demanda. "La red eléctrica española está completamente saturada", ha afirmado. Alejandro ha señalado que la Administración debe facilitar el crecimiento económico, ya sea con inversiones en centros de datos o con la descarbonización de fábricas existentes, y ha lamentado que "se frene el crecimiento porque no tengamos una red eléctrica en condiciones".
La compra de Thimm, un salto en plantilla y facturación
Saica acaba de culminar la adquisición del grupo alemán Thimm, una operación que incorpora 2.500 personas, un 20% más de plantilla, y que eleva la facturación consolidada en torno al 10%. Con esta compra, la mayor de su historia por empleados, Saica alcanza los 14.833 trabajadores y unas ventas estimadas de 4.300 millones de euros.
La operación añade 10 plantas de Thimm -seis en Alemania, dos en Polonia, una en la República Checa y otra en Rumanía- y refuerza la estrategia de integración vertical del grupo. Si hasta ahora el 55% del papel que producía Saica iba a sus propias fábricas de cartón, con Thimm esa integración supera el 65%. Alejandro ha explicado que las sinergias son "muy relevantes", ya que podrán suministrar a Alemania desde sus fábricas de Polonia y Francia en lugar de recurrir a la exportación con costes logísticos superiores.
En los últimos 18 meses, Saica ha incorporado 4.000 trabajadores, sumando los 2.500 de Thimm y los 1.500 de las fábricas de Polonia del grupo Schumacher, adquirido a finales de 2024. Eso supone un 40% más de plantilla. "Ahora tenemos que integrar a los nuevos empleados correctamente y cristalizar esas sinergias", ha afirmado la presidenta, que descarta nuevas adquisiciones a corto plazo: "No vamos a ser muy proactivos en la búsqueda de adquisiciones".
Estados Unidos, el próximo gran foco de crecimiento
Saica ha iniciado su expansión en Estados Unidos con la puesta en marcha de su segunda fábrica de cartón ondulado. La primera comenzó a funcionar en 2021. El plan del grupo pasa por construir cuatro plantas en el país y, una vez asegurado el suministro, integrarse aguas arriba con la construcción de una papelera. "Estados Unidos es un mercado prioritario, el gran objetivo de crecimiento para los próximos años", ha señalado Alejandro.
En Europa, en cambio, no prevén nuevas inversiones significativas. La presidenta ha explicado que el plan estratégico del grupo, aprobado originalmente en octubre de 2020, está siendo revisado con la participación de más de 160 personas y se presentará al consejo a principios de 2027. "No creo que nuestros grandes objetivos vayan a cambiar de forma significativa: seguridad de las personas, eficiencia, orientación al cliente y descarbonización", ha adelantado.
Desventajas competitivas en energía y permisos
Alejandro ha detallado las desventajas competitivas que sufre la industria española frente a otros países europeos. En gas, el precio es similar en España, Francia o Alemania, pero en biomasa la diferencia es notable: "En Francia utilizamos madera al final de su vida útil porque existe un excedente. En España no tenemos esa disponibilidad y tenemos que utilizar madera forestal y biomasa agrícola, pero su coste es tres veces superior". Saica ha invertido más de 300 millones de euros en calderas de biomasa.
En electricidad, la presidenta ha señalado que Francia dispone de "determinadas ayudas estructurales para los consumidores electrointensivos que aquí no tenemos en la misma medida". Además, ha reclamado a las administraciones aragonesas más agilidad en los permisos: "Todo el mundo conoce la situación del Inaga [Instituto Aragonés de Gestión Ambiental] y la carga de trabajo que tiene. Nuestra planta de biomasa fue declarada de interés autonómico y, aunque en estos proyectos los plazos deberían reducirse a la mitad, en nuestro caso no ocurrió".



