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Sánchez admite en la CNN que el control fronterizo de Marruecos falló en Ceuta y pide solidaridad europea

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado ante el canal estadounidense CNN que "el control fronterizo de Marruecos falló" durante la reciente crisis migratoria en Ceuta, y ha asegurado que el Ejecutivo ha pedido explicaciones al país vecino. En una entrevista con la periodista Christiane Amanpour, emitida desde Nueva York durante su participación en la Asamblea General de la ONU, Sánchez reclamó "solidaridad" a la Unión Europea y subrayó que la devolución de los migrantes a Marruecos se hará "con dignidad".

Fotografía que ilustra la noticia: Sánchez admite en la CNN que el control fronterizo de Marruecos falló en Ceuta y pide solidaridad europea
(elDiario.es)

Una crisis en la frontera sur de Europa

La entrevista, concedida a la cadena CNN, se produjo en un momento de máxima tensión en Ceuta. Sánchez fue preguntado directamente por Amanpour sobre "¿qué se hizo mal?" ante el fallo en el control fronterizo. El presidente español contextualizó la situación recordando que se trata de "una zona difícil" y que es "la frontera de Europa con África", un punto que trató de subrayar para reforzar su petición de apoyo comunitario.

La crisis migratoria, que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del dispositivo desplegado en la ciudad autónoma, llevó al Gobierno a exigir responsabilidades. "Hemos pedido a Marruecos tanto acciones como respuestas", afirmó el jefe del Ejecutivo, insistiendo en que "está claro que los controles en su frontera fallaron". Esta declaración pública desde una tribuna internacional de primer nivel como la CNN eleva el tono de la reclamación española ante un socio considerado "estratégico".

Petición de solidaridad europea y gestión de la crisis

Uno de los ejes del discurso de Sánchez fue la apelación directa a la UE. El presidente recordó gestos de solidaridad previos de España para argumentar su demanda de reciprocidad. "Por desgracia, sufrimos la falta de solidaridad por parte de muchos de sus gobiernos durante la crisis", denunció, citando ejemplos como Lampedusa en Italia o Groenlandia.

En relación con la gestión interna de la crisis, Sánchez aseguró que el objetivo es "garantizar el orden y la seguridad" sin renunciar a "la dignidad humana". Afirmó que Ceuta está "recobrando la normalidad" y que los migrantes están siendo atendidos conforme al marco legal de protección internacional. Ante la pregunta de si el Gobierno fue alertado de lo que podía suceder, respondió que "no había una evidencia clara" y que están "investigando qué ocurrió en julio", una referencia a los informes desclasificados que han salido a la luz.

Devoluciones con dignidad y la relación con Marruecos

Sánchez fue tajante al defender la necesidad de mantener una "positiva relación bilateral" con Marruecos, forjada en los últimos ocho años. Sin embargo, su declaración más contundente fue en respuesta a cómo se gestionarán los retornos. "Los migrantes no son ganado, sino seres humanos", recalcó, enfatizando que el proceso de devolución se llevará a cabo "con dignidad".

Esta distinción busca desmarcar la política del Ejecutivo de imágenes de devoluciones traumáticas, mientras se equilibra el discurso diplomático con la presión pública sobre Rabat. El presidente añadió que, además de la reclamación de explicaciones, es necesario "tener buenas relaciones con Marruecos, quien es un socio estratégico", para la gestión de un fenómeno que afecta directamente a las fronteras del continente.