Solo el 14% de las ingenieras industriales alcanza cargos directivos y un tercio cobra menos que sus compañeros
La primera gran fotografía de la situación de las mujeres en la ingeniería técnica industrial dibuja un sector en el que la presencia femenina se consolida y la motivación es alta, pero donde los obstáculos estructurales siguen presentes. Casi cuatro de cada diez ingenieras considera que su género influye negativamente en sus posibilidades de promoción, mientras que más de un tercio declara cobrar menos que un compañero que desempeña la misma función.

Un barómetro inédito radiografía la brecha y la conciliación
El Consejo General de Colegios Oficiales de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de España (COGITI) ha presentado el I Barómetro de la Mujer Ingeniera, un estudio basado en una encuesta a más de 1.000 ingenieras que aspira a convertirse en una herramienta de referencia para medir la evolución de la igualdad en una de las ramas más masculinizadas del mercado laboral español.
Los resultados constatan un avance en la presencia y la confianza profesional, pero también revelan una persistencia de dinámicas discriminatorias. Un 66% de las participantes afirma haber experimentado o presenciado comentarios o actitudes sexistas en algún momento, y un 18% asegura que esta situación se produce de manera frecuente. Los datos sobre las cúpulas directivas son contundentes: solo un 14% de las encuestadas ocupa un puesto de directiva, jefa de departamento o socia, lo que refleja una clara dificultad para acceder a los niveles de mayor responsabilidad.
Salarios: la igualdad retributiva sigue siendo una asignatura pendiente
El perfil mayoritario de la ingeniera técnica industrial es el de una trabajadora por cuenta ajena, a jornada completa y con un nivel salarial que se sitúa en la franja media. Casi un tercio de las encuestadas (30%) percibe una retribución anual de entre 35.000 y 45.000 euros, mientras que un 26% se ubica en la horquilla de los 25.000 a 35.000 euros. Sin embargo, la brecha se hace evidente en los tramos superiores: solo dos de cada diez ingenieras logra superar los 45.000 euros anuales.
El dato más preocupante que arroja el estudio es que más de un tercio de las profesionales señala que su sueldo es inferior al de un compañero que desempeña exactamente la misma función. "La desigualdad retributiva continúa siendo una realidad", concluye el informe del COGITI, que subraya que la diferencia salarial no se explica por la cualificación o la dedicación, sino por una segregación que afecta específicamente a las mujeres en el entorno industrial.
Percepción de la promoción y el peso de la conciliación
La percepción de un trato desigual en la progresión profesional es uno de los hallazgos centrales del barómetro. Un 40% de las ingenieras cree que ser mujer influye de forma negativa en sus oportunidades de ascenso o reconocimiento. Esta cifra se complementa con otro dato relevante: seis de cada diez encuestadas considera que la conciliación de la vida laboral y familiar "penaliza" su carrera profesional, un factor que se erige como un obstáculo adicional para aquellas que aspiran a desarrollar una trayectoria de largo recorrido en la industria.
Mar López, decana del Colegio de Garraf i Penedès (Barcelona) y presidenta del Consejo de Colegios de Ingeniería Técnica Industrial y Grado de Cataluña, explicó en declaraciones a EFE que, aunque no se siente discriminada en primera persona, percibe cómo su voz "no siempre se oye lo suficiente". "Ellos tienen una voz más potente y esto se vive con más intensidad en puestos de liderazgo", afirmó. López, que junto a Vicenta Gómez, decana en Badajoz, es una de las únicas dos mujeres al frente de los colegios oficiales de ingenieros técnicos industriales en toda España, puso el foco en la necesidad de impulsar programas de mentoría para que las profesionales ganen confianza y aprendan a "levantar la mano" en entornos tradicionalmente masculinizados.
El esfuerzo constante como experiencia compartida
El estudio revela que la palabra que mejor define la experiencia profesional de la mayoría de las ingenieras es "esfuerzo", un término que ha sido subrayado por el 57% de las encuestadas. El informe del COGITI interpreta este dato como el reflejo de una realidad en la que muchas mujeres asocian su trayectoria con "la constancia, la dedicación y la necesidad de demostrar continuamente sus capacidades en entornos altamente exigentes y tradicionalmente masculinizados".
La decana López lamentó en su entrevista una situación que describió como especialmente habitual: "A veces tu propuesta, incluso, se pone en voz de otro". A pesar de estos obstáculos, destaca un alto grado de iniciativa personal: el 40% de las encuestadas afirma que nadie influyó directamente en su decisión de estudiar ingeniería, un dato que los autores del informe interpretan como un indicador de motivación intrínseca y vocación temprana.
El papel de los colegios profesionales y la distribución territorial
Para Mar López, los colegios oficiales tienen un rol clave en la corrección de estas desigualdades. "Como instituciones y corporaciones de derecho público recogemos la información de lo que necesita nuestra profesión para que sea más igualitaria. Tenemos un papel clave porque somos el punto intermedio entre la profesión, la empresa y la sociedad", señaló. La decana reclamó una mayor colaboración con el sistema educativo para visibilizar la ingeniería como una opción profesional para las niñas y abogó por dar reconocimiento público a las empresas que demuestren un compromiso real con la igualdad. "Desde pequeñas se les puede hacer ver que tienen perfil de ingeniera", defendió.
El barómetro también ofrece una fotografía de la distribución territorial y sectorial de las profesionales. La rama industrial concentra al 35% de las ingenieras colegiadas, seguida del área de eléctrica y electrónica con un 21%. Por comunidades autónomas, la mayor representación femenina se encuentra en Madrid, Cataluña, la Región de Murcia, Andalucía, la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Galicia, País Vasco y Baleares. Con dos únicos decanatos en manos de mujeres y solo un 14% de presencia en cargos directivos, el barómetro constata que el camino hacia la igualdad efectiva en la ingeniería industrial española aún requiere de un trabajo continuado tanto dentro de las empresas como en las instituciones que vertebran la profesión.



