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El crédito al consumo crece al 12,4% en agosto: los hogares financian su día a día mientras el Supremo vigila la usura

El crédito al consumo sigue en plena expansión: encadena más de un año con crecimientos interanuales superiores al 10% y en agosto el saldo alcanzó los 121.625 millones de euros. El Banco de España sitúa el tipo medio en el 7,16%, pero las tarjetas 'revolving' superan el 18% y los microcréditos pueden alcanzar tipos del 3.000%. Mientras el sector niega riesgos de morosidad, el Tribunal Supremo ha endurecido su criterio contra la usura y una nueva regulación del sector queda en pausa por el adelanto electoral.

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(elDiario.es)

Un crecimiento sostenido que ya supera el 12% interanual

El crédito al consumo, el que se utiliza para comprar electrodomésticos, móviles, pagar vacaciones o diferir cuotas del coche, lleva desde septiembre de 2025 creciendo a un ritmo superior al 10% cada mes, según las estadísticas del Banco de España. En agosto, el último dato disponible, el crecimiento interanual fue del 12,4%. En febrero y abril de este año llegó a superar el 13%.

El saldo vivo de esta modalidad de financiación se situó en agosto en 121.625 millones de euros, una cifra que no baja de los 100.000 millones desde abril de 2024. El único freno en los últimos años fue la pandemia, cuando las tasas llegaron a ser negativas, en torno al -4% a principios de 2021. Desde entonces, la tendencia es claramente alcista.

El crédito a la vivienda también crece, pero a un ritmo mucho más moderado: se mantiene con alzas por encima del 4% durante todo el ejercicio. La diferencia refleja que los hogares están recurriendo al crédito al consumo para necesidades más inmediatas, en un contexto de inflación elevada que erosiona el poder adquisitivo.

Qué se financia y a qué precio: del 5% al 18% según el plazo

Según Ignacio Pla, secretario general de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), los bienes relacionados con el hogar concentran más de cuatro de cada diez operaciones. Le siguen la informática y los móviles (más del 30%), la automoción (27%), los viajes (18%) y, por detrás, educación y equipamientos energéticos como placas solares.

El precio de esta financiación varía mucho según el plazo. El tipo medio ponderado se situó en agosto en el 7,16%, por encima del 6,96% de julio. Para créditos a menos de un año, el tipo baja al 5%; entre uno y cinco años, sube al 6,97%; y para más de cinco años, supera el 7,7%. Las tarjetas 'revolving', que permiten aplazar la deuda en cuotas mensuales, disparan el tipo por encima del 18%.

Pla defiende que el crédito al consumo "financia la economía real" y vincula su crecimiento a la estabilidad en el empleo y al aumento de la población. "Si hay confianza en que se tiene trabajo estable, hay confianza para pedir créditos", afirma. No ve señales de alarma por la subida de tipos de interés en la zona euro: "El indicador más importante es el empleo, si creciera el desempleo, eso sí podría ser una señal de alarma". La mora en los establecimientos de crédito se sitúa actualmente en el 5%, y el sector considera que solo sería preocupante si alcanzara el 10% u 11%.

Las asociaciones de usuarios alertan del abuso y de los microcréditos

Antonio Gallardo, responsable de Estudios de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), ofrece una lectura bien distinta: "Detrás del crecimiento del crédito al consumo, vemos una realidad compleja, porque hay gente que no puede llegar a fin de mes, con el euribor, con la inflación; y que puede tener una necesidad puntual de dinero o de reunificar la deuda".

El problema, advierte, llega cuando se depende exclusivamente de esa financiación y se acaba tirando de entidades que exigen tipos "disparatados". "El problema es cuando vas mal y tiras del crédito o pidiendo microcréditos. Ahí está el abuso. Claro que es mejor ir a una entidad regulada, pero hay gente que no puede y acaba fuera del sistema", recuerda.

Gallardo pone ejemplos concretos: "Te cobran un 1% diario que se acumula al capital y este último va creciendo". Cita el caso de un préstamo de 300 euros que por no pagar se convirtió en 1.600 euros en unos meses, y minicréditos con tipos de interés del 3.000%. Además, describe estrategias agresivas de reclamación: "Si el cliente no paga, la firma que ha prestado el dinero le vende la deuda a otra. La primera recupera el dinero, pero al cliente le siguen reclamando, con estrategias muy agresivas, como llamadas a todas horas".

El Supremo extiende el criterio de usura y Cofidis acata la sentencia

El Tribunal Supremo ya se ha pronunciado este año sobre los límites de estos productos. En marzo, extendió a los préstamos personales el criterio del tipo usurario que ya aplicaba a las tarjetas 'revolving': considera usurario cuando el interés supera en seis puntos porcentuales el tipo medio del mercado. En el caso concreto, un cliente había contratado un préstamo al 16,61% TAE cuando el tipo medio era del 8,1%. El Supremo consideró que era una "desproporción tan grande que difícilmente puede justificarse".

Este verano, además, el Supremo estimó el recurso de una mujer contra Cofidis, que la había incluido en un fichero de morosos después de que ella impugnara el crédito por usura. El tribunal condenó a la entidad a indemnizarla con 2.000 euros por intromisión en su derecho al honor.

Joachim Rolland, director de Digital Business y Marketing de Cofidis, asegura que la firma "respeta plenamente las decisiones judiciales" y que "acata la sentencia". "Se trata de un caso concreto, que no refleja nuestra práctica habitual", afirma, y añade que han reforzado sus procesos internos para garantizar la gestión de impagos con "las máximas garantías para el cliente". Sobre la situación actual, con los tipos al alza, pide "prudencia" y asegura que sus indicadores de morosidad "se mantienen estables y en niveles muy controlados".

La regulación del sector, en pausa por el adelanto electoral

El Ministerio de Economía dio luz verde en enero al anteproyecto de ley que iba a regular los créditos al consumo, incluidos los microcréditos, las 'revolving' y los préstamos rápidos en plataformas digitales. El objetivo era elevar la protección financiera y prevenir el sobreendeudamiento. Pero el adelanto electoral del 29 de noviembre ha dejado el texto para otra legislatura.

Entre las medidas que contemplaba, figuraba que todos los prestamistas estuvieran autorizados y supervisados por el Banco de España. También creaba una categoría de prestamistas de alto coste, cuya actividad quedaría limitada a créditos de bajo importe. Y establecía un periodo de reflexión de 24 horas para que los clientes pudieran analizar la letra pequeña.

Patricia Suárez, presidenta de Asufin, recuerda que el anteproyecto suponía la transposición de una directiva europea y defiende ese tiempo de reflexión: "Es una forma de frenar la impulsividad al contratar". Algo que, dice, sucede especialmente con las 'revolving' en dos momentos del año: las vacaciones y el periodo que va del 'Black Friday' a las rebajas de invierno. "Vivimos en un factor psicológico, un factor de compensación cuando compras, porque te satisface y compensa posponer esos pagos", concluye.