El FMI confirma a España como economía avanzada que más crecerá en 2026 y el debate sobre el PIB per cápita vuelve a escena
El Fondo Monetario Internacional ha confirmado que España será en 2026, por tercer año consecutivo, la economía avanzada que más crezca, por encima de Estados Unidos. Sin embargo, este dato ha reavivado el debate sobre el PIB per cápita y el papel de la inmigración en el crecimiento, con críticas que sostienen que la economía española crece 'al peso' gracias a la llegada de población extranjera.

El PIB per cápita español crecerá un 1,5% en 2026 y un 0,8% en 2027, según las previsiones del FMI
Las previsiones del FMI, recogidas en su último informe, apuntan a que el PIB per cápita español crecerá un 1,5% en 2026 y un 0,8% en 2027. Estos datos desmontan el argumento de quienes sostienen que el crecimiento económico español se debe únicamente al aumento de la población. De hecho, la propia tabla que utilizó el economista Daniel Lacalle para criticar al Gobierno muestra que el PIB per cápita español avanzará de media un 1% anual entre 2018 y 2027, una cifra muy superior al 0,1% registrado entre 2008 y 2017, y por encima de economías como Alemania (0,4%), Francia (0,7%), Japón (0,8%) o Reino Unido (0,5%).
El economista Luis Gómez, que trabajó en la Oficina Económica de La Moncloa, sostiene que "es factualmente y matemáticamente incompatible argumentar que el crecimiento es extensivo, como si simplemente estuviéramos incrementando el tamaño de la economía con personas". Gómez explica que si la economía solo creciera por el avance de la población, el PIB per cápita se reduciría, por lo que el hecho de que esta métrica siga aumentando indica que hay otros factores en juego.
Funcas y el Banco de España: la inmigración contribuye al crecimiento, pero no es el único motor
El director de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres, señala que la incorporación de población no es suficiente para espolear el crecimiento: "hace falta que los sectores que reciben esa población sean competitivos, que estén en condiciones de contratar y se vean favorecidos por un incremento de la demanda agregada". Según los cálculos de Funcas, el aumento de población ha supuesto un 47% del crecimiento del PIB acumulado entre 2022 y 2025, lo que ha permitido la expansión de sectores como la construcción, el turismo o los servicios.
Por su parte, un estudio del Banco de España publicado a finales del año pasado cifraba la contribución de la población extranjera al crecimiento del PIB per cápita en un rango de 0,4 a 0,7 puntos entre 2022 y 2024, cuando el PIB per cápita avanzó de media un 2,9%. El banco emisor destaca que la "asimilación" de la población extranjera, su formación y su distribución por sectores es mejor que en periodos anteriores. Sin embargo, el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, advierte de que el crecimiento se ha basado en un aumento del empleo, pero no tanto en la productividad ni en la inversión, lo que podría explicar el estancamiento de la productividad.
El contraste territorial: las regiones que más crecen son las que menos mejoran su PIB per cápita
Un análisis territorial revela una paradoja: las comunidades autónomas donde más crece el PIB, como la Comunidad Valenciana o Baleares, son las que menos crecen en términos per cápita, mientras que regiones como Asturias, Galicia o Extremadura, que no están logrando atraer inmigración, registran un mayor avance del PIB per cápita. Miguel Cardoso, de BBVA Research, señala que esto se debe al efecto composición: la llegada de población se concentra en zonas con mayor dinamismo económico, pero también con sectores de baja productividad.
El economista Luis Gómez, por su parte, sostiene que el hecho de que España atraiga población es un "buen síntoma" de que la economía ofrece oportunidades. "Se están ofreciendo perspectivas de futuro a personas que en otros lugares del mundo no los tienen", añade. En este sentido, el FMI prevé que España seguirá siendo un imán para la inmigración, lo que, según los expertos, es positivo para la economía, aunque pueda acelerar desequilibrios en mercados como el de la vivienda.



