El grupo eólico Vapat aterriza en los centros de datos con un macroproyecto de 160 MW en Torrelobatón
El grupo eólico familiar Vapat, uno de los mayores productores independientes de energía eólica en España, ha puesto en marcha una nueva línea de negocio: los centros de datos. Su primer proyecto, de hasta 160 megavatios, se ubicaría en el pequeño municipio vallisoletano de Torrelobatón, donde una plataforma vecinal ya ha presentado alegaciones por su impacto ambiental y su elevado consumo de agua.

El salto de la eólica al 'cloud'
Vapat, fundado por el leonés Rafael González-Vallinas, cerró 2025 con 541 megavatios (MW) eólicos instalados, distribuidos en once parques en Valladolid, Burgos y Palencia. El grupo, que no ha atendido las preguntas de elDiario.es, creó en febrero dos sociedades para desarrollar centros de datos. La primera, DC Mudarra, plantea construir una instalación en ese municipio vallisoletano de menos de 400 habitantes, en la comarca de los Montes Torozos, muy cerca de sus parques eólicos San Lorenzo, que suman unos 89 MW.
La compañía, que tiene en cartera hibridaciones solares de 300 MW (2026-2027) y proyectos renovables en desarrollo de 2.500 MW (2026-2031), sigue así la estela de Solaria, que ha entrado de lleno en este mercado a través de su filial Solaria Data Center. Su irrupción se produce cuando varios estudios advierten del impacto ambiental de estas infraestructuras, así como de sus efectos en los precios de la vivienda y de la luz.
Una fortuna discreta de 810 millones
Rafael González-Vallinas, de 79 años, es una de las mayores fortunas de España, aunque poco conocido para el gran público. El último ranking de El Mundo le situó en el puesto 97 con 810 millones de euros, y un año después escaló al 86, por delante de multimillonarios como Alberto Cortina. Su holding, vinculado a sus cinco hijos, cerró 2025 con activos de 790 millones, una cifra de negocios de 83,8 millones y un resultado de 24,23 millones, según sus cuentas consolidadas.
Con medio siglo de trayectoria, González-Vallinas se inició en el comercio de cereales, construyó piscifactorías y una fábrica de piensos, y en 1998 vendió su empresa Ipes Ibérica a la estadounidense Doane Pet Care por unos 25 millones. Luego dio el salto a las renovables, donde sus parques San Cebrián y Cerrato (Palencia) incorporaron los primeros aerogeneradores Vestas de 4,5 MW en Europa.
Alegaciones vecinales por el agua y el diésel
El proyecto de centro de datos, que ocuparía entre 117 y 250 hectáreas, está en fase de evaluación de impacto ambiental. La plataforma vecinal que se opone incide en la huella hídrica, ya que la zona ya cuenta con proyectos de plantas de hidrógeno con alta demanda de agua y la Confederación Hidrográfica del Duero ha advertido de descensos en los niveles de la masa de agua subterránea Aluvial del Duero.
Los vecinos denuncian el 'efecto tapón' que produciría el sellado del suelo, alterando la recarga de los acuíferos de Páramo de Torozos. Aseguran que afectaría al suministro de agua potable en municipios de Zamora, como Toro, y pondría en riesgo las Lagunas de Villafáfila. También critican que bajo la etiqueta de 'infraestructura digital' se oculta la instalación de hasta 96 grupos electrógenos de emergencia, que sumarían 786,82 MW de potencia térmica y requerirían almacenar 3.845 metros cúbicos de diésel, con riesgo de contaminación atmosférica y acústica. Además, advierten de que el empleo que generará para los residentes será insignificante, mientras se destruye suelo agrícola y patrimonio ecoturístico.
El alcalde, a la espera; la Junta, con el plazo abierto
El alcalde de Torrelobatón, Alfredo Luengo, ha asegurado que la promotora aún no le ha presentado los planes: 'Aquí no ha llegado el proyecto y no podemos decir nada porque no sabemos nada'. Luengo, que llegó a la alcaldía en las listas de Ciudadanos, el partido de la exvicealcaldesa Begoña Villacís, hoy consejera delegada de la patronal del sector, Spain DC, que ha elogiado el proyecto como 'una gran oportunidad de desarrollo para la España vaciada'.
El plazo de alegaciones ante la Junta de Castilla y León está abierto hasta el 2 de septiembre. La Junta, que gobierna el PP desde hace 39 años, ya fue protagonista de la llamada Trama Eólica, un caso de corrupción por supuestas mordidas de cerca de 80 millones, en el que los González-Vallinas no están procesados, pero en el que un histórico de las renovables, José María González Vélez, declaró que la Junta le pidió ceder a este empresario parques en los Montes Torozos a cambio de autorizaciones en Sahagún.
Un proyecto rodeado de polémica y sombras
La entrada de Vapat en los centros de datos llega tras un historial de controversias. En 2021, González Vélez (ex presidente de APPA) aseguró en la comisión de investigación de las Cortes de Castilla y León que la Junta le pidió cederle a González-Vallinas la mitad de sus proyectos (730 MW en total) para poder tenerlos en León. 'Me dijeron que si quería tener parques en Sahagún tenía que ceder los Torozos, y así lo hice', declaró, y afirmó que poco después ya estaban las autorizaciones.
Además, en enero de 2024, la Audiencia Nacional anuló la multa de 91 millones que la CNMC había impuesto a BBVA, Santander, Sabadell y CaixaBank por pactar el precio de los derivados, tras la denuncia de Vapat. Aunque la sentencia no encontró una infracción única, sí dio por acreditadas las 'conductas colusorias' contra el grupo. El juicio de la Trama Eólica quedó visto para sentencia a principios de este año, pero los González-Vallinas no figuran entre los acusados.



