Inditex y H&M reducen tiendas y ventas en China: el 'guochao' y la debilidad del consumo frenan a la moda occidental
La moda de masas occidental pierde pie en China. Inditex, H&M y otros gigantes del sector cerraron tiendas y vieron caer sus ventas en Asia en 2025, según un análisis de El Periódico. El fenómeno responde a una doble causa: la debilidad del consumo interno y el auge del 'guochao', un movimiento que empuja a los consumidores chinos a priorizar las marcas locales frente a las extranjeras.

Inditex y H&M: menos tiendas, menos plantilla y menos ventas en Asia
Las cifras que maneja El Periódico dibujan un retroceso claro en la región. Inditex cerró 2025 con 111 tiendas en China y 19 en Taiwán, frente a las 134 y 21 del año anterior. La plantilla en la región pasó de superar los 3.000 trabajadores en 2024 a unos 2.800 en 2025, y el resultado antes de impuestos bajó de 252 millones de euros a 233 millones.
El grupo español no desglosa las ventas por países, pero en el conjunto de Asia también se redujeron: de unos 4.700 millones de euros a aproximadamente 4.600 millones. China es el mercado más importante de la región para Inditex.
H&M, la segunda cadena del podio, muestra una evolución similar. En la región que engloba Asia, Oceanía y África, la compañía sueca pasó de más de 1.000 tiendas en 2024 a menos de 950 en 2025. La plantilla se redujo en más de 800 personas, de unas 4.700 a 3.900, y las ventas cayeron de casi 30.000 millones de coronas suecas a 27.700 millones, lo que equivale a pasar de unos 2.700 millones de euros a 2.500 millones.
Gap, Uniqlo y Primark: estrategias distintas ante el mismo muro
Gap, el grupo propietario también de Banana Republic, es el único de los cinco grandes con planes de crecimiento en China. En 2022 firmó un acuerdo para transferir sus operaciones en China y Taiwán a un socio local, Baozun, y este año prevé abrir 50 nuevas tiendas. Su responsable de negocio internacional, Mark Breitbard, justificó entonces la alianza: "Estamos muy comprometidos con nuestros clientes en China y sabemos que es un mercado con enorme potencial para la empresa".
El resto del podio no comparte ese optimismo. Fast Retailing Group, dueño de Uniqlo, tiene un origen japonés que le permite competir por cauces distintos. Primark, la británica, ni siquiera tiene tiendas en el país. Y VF Corporation, propietaria de The North Face, Vans o Timberland, reconoció en sus resultados del último trimestre de 2025 que las ventas de Vans caían por el cierre de tiendas y la reducción de inventario en China. La compañía también admitió que cada vez produce menos allí y que lo que fabrica sirve para abastecer el mercado local.
El 'guochao' y la debilidad del consumo: las dos claves del frenazo
El consultor estratégico de moda Pau Almar, exdirectivo del sector, resume la primera causa: "China es el país de los componentes electrónicos y de muchísimos avances tecnológicos: es un mercado espectacular que está muy por delante de Europa y Estados Unidos en muchos aspectos, casi cualquier cosa te la pueden hacer mejor". Esa conciencia ha alimentado un sentimiento patriótico que lleva a los consumidores a priorizar la moda local, un fenómeno conocido como 'guochao'.
Almar explica que los consumidores chinos se dieron cuenta de que pagaban más por ropa occidental que, en muchos casos, se fabricaba en China o en su entorno. Esa corriente, que comenzó en el 'fast fashion' y se ha contagiado al lujo, ha golpeado a marcas como Louis Vuitton, Kering o Nike. El experto exceptúa a Ralph Lauren, Hermès o Adidas, pero por movimientos muy ligados a su marca, como colaboraciones con influencers locales o productos virales.
La segunda causa es la debilidad de la economía china. Los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadística indican que el comercio minorista vendió menos en mayo de 2026 que el año anterior, un retroceso que no se veía desde finales de 2022. El organismo advirtió de un "desequilibrio interno entre una fuerte oferta y una débil demanda". En julio, el PIB del gigante asiático crecía al ritmo más bajo desde 2022, un 4,3%, lastrado por el recorte del gasto de los hogares. Ante esa frugalidad forzosa, el 'guochao' se refuerza.



