Foment exige a Volkswagen blindar la industria de Seat y de Martorell ante el ajuste de 50.000 empleos
La patronal catalana Foment del Treball ha reclamado este domingo que quede "absolutamente garantizado" el futuro industrial de Seat S.A. y del conjunto de sus plantas en Catalunya, después de que el Grupo Volkswagen aprobara por unanimidad un plan de transformación que contempla un recorte de unos 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo. La organización empresarial ha querido desligar así la suerte de la marca comercial Seat de la de la compañía y sus centros de producción en Martorell.

Un plan de ajuste de 50.000 empleos
El pronunciamiento de Foment del Treball llega después de que el Grupo Volkswagen aprobara por unanimidad el 'Future Plan 2030', un programa de transformación que contempla un ajuste de la capacidad de plantilla mundial de aproximadamente 50.000 trabajadores, incluyendo puestos directivos. La decisión fue adoptada el pasado viernes y ha puesto en alerta a los agentes económicos y sociales catalanes, dado el peso de Seat en el tejido industrial de la comunidad, donde la compañía opera desde 1950.
La patronal catalana ha querido distinguir con claridad entre el futuro comercial de la marca Seat y el de Seat S.A. como compañía industrial. Foment considera que la continuidad de la marca, pese a su carga histórica y simbólica, es un asunto secundario frente a lo que considera esencial: que las plantas y la capacidad productiva sigan operando desde Catalunya.
En su comunicado, Foment subraya que "la relación de Seat S.A. con Catalunya no solo es histórica, sino también cargada de futuro", y advierte de que "más allá de la evolución de la marca, lo que debe quedar absolutamente garantizado es el futuro industrial de Seat S.A. y del conjunto de sus plantas".
La distinción entre marca y compañía
Foment ha puesto el foco en diferenciar el destino de la marca Seat del de Seat S.A. como compañía industrial. La patronal catalana entiende que la posible desaparición o transformación de la marca comercial no tiene por qué implicar el cierre de las factorías ni la pérdida de capacidad productiva en Catalunya.
"Las decisiones de Volkswagen no pueden poner en cuestión la capacidad de Seat S.A. para diseñar, desarrollar y fabricar vehículos en Catalunya", advierte la patronal. En este sentido, Foment reclama que Martorell y las instalaciones asociadas sigan formando parte del futuro industrial de la comunidad, independientemente de la evolución que experimente la marca. La compañía, con sede en Martorell, es uno de los principales empleadores industriales de Catalunya y un eslabón central de su tejido productivo desde mediados del siglo XX.
La patronal ha querido subrayar también el valor patrimonial de la marca: "Seat forma parte del patrimonio industrial español y catalán", defiende, al tiempo que reclama que se preserve "la capacidad de la compañía para generar empleo, inversión y desarrollo tecnológico" en el territorio. El comunicado llega después de que el Grupo Volkswagen aprobara el pasado jueves su plan de transformación, que afectará a aproximadamente 50.000 empleos a nivel mundial, incluyendo puestos directivos, según el propio grupo.
Un respaldo explícito a dirección y plantilla
Foment del Treball ha expresado su "apoyo" tanto a la dirección de Seat S.A. como a sus trabajadores, y ha valorado positivamente el mensaje de tranquilidad transmitido por el grupo automovilístico sobre la continuidad de la actividad industrial en las plantas catalanas. La patronal considera que ese compromiso, combinado con la capacidad demostrada por la compañía en los últimos años, es la base sobre la que debe construirse la transición hacia el nuevo modelo productivo del Grupo Volkswagen.
Foment también reconoce el papel del comité de empresa de Seat en la defensa del empleo y de las condiciones laborales. La organización empresarial, históricamente próxima a los intereses industriales de Catalunya, insiste en que la capacidad de generación de empleo y riqueza de la planta de Martorell debe preservarse dentro del plan de reestructuración global del grupo alemán.
El plan aprobado por Volkswagen, denominado 'Future Plan 2030', contempla un ajuste de capacidad a nivel mundial de unos 50.000 puestos de trabajo, incluyendo puestos directivos. Aunque la dirección de Seat S.A. y el comité intercentros han transmitido un mensaje de confianza, la patronal catalana considera que las garantías deben ser explícitas y vinculantes.
El respaldo de la patronal y el papel de la negociación colectiva
Foment del Treball ha querido expresar su apoyo explícito tanto a la dirección de Seat S.A. como a sus trabajadores. La patronal valora "el mensaje de confianza" transmitido por la compañía y por el Grupo Volkswagen sobre el futuro de la capacidad industrial en Catalunya, así como el papel del comité intercentros en la defensa del empleo de calidad.
La posición de Foment coincide con la de los representantes de los trabajadores en la defensa de la actividad productiva y del empleo en las plantas catalanas. La patronal subraya que cualquier transformación estratégica del grupo alemán debe contar con garantías sobre la continuidad de la actividad industrial en Catalunya y sobre la calidad del empleo asociado.
"La compañía ha sido históricamente un referente de la industria catalana y española, y debe seguir siéndolo", concluye Foment, que confía en que la evolución de la demanda, la regulación y las condiciones de mercado permitan sostener la actividad de Seat en Catalunya.
Una decisión del grupo que afecta al empleo mundial
El contexto de este pronunciamiento es la aprobación por parte del Grupo Volkswagen de su 'Future Plan 2030', un programa de reestructuración que afecta a la capacidad productiva mundial del consorcio. El plan contempla un ajuste que incluye unos 50.000 empleos a nivel global y afecta a distintos centros del grupo automovilístico.
El anuncio ha generado preocupación en Catalunya, donde Seat S.A. y sus plantas —con Martorell como eje principal— constituyen uno de los polos industriales más relevantes del país. La planta de Martorell es además uno de los centros de producción de vehículos más grandes del sur de Europa y su actividad arrastra a un amplio ecosistema de proveedores y empresas auxiliares.
La posición de Foment refleja la inquietud del tejido empresarial catalán ante un proceso de reestructuración global que, pese a tener origen en la estrategia del grupo Volkswagen, tiene consecuencias directas sobre el empleo y la actividad económica de Catalunya. La patronal ha expresado su apoyo expreso a la dirección de Seat S.A. y a sus trabajadores, y reclama certezas sobre el futuro de la producción en Martorell en el marco del nuevo plan estratégico del grupo alemán.



