Makro prepara un plan de expansión en España para pasar de 1.875 a 3.000 millones de ventas en 2030
El director general de Makro en España, Bertrand Mothe, ha confirmado que la compañía prepara un plan de expansión para crecer en número de tiendas y alcanzar los 3.000 millones de euros de ventas en 2030, después de años sin inaugurar nuevos establecimientos. En una entrevista publicada este sábado por El Periódico, el ejecutivo ha explicado que la filial española, que facturó 1.875 millones en el último ejercicio, quiere aprovechar el mayor mercado de hostelería de Europa para multiplicar por tres sus ventas en una década.

Una década sin abrir tiendas: la logística como prioridad
Makro España no inaugura un nuevo establecimiento desde 2012. Bertrand Mothe, que desembarcó en la filial en octubre de 2024, admite que esa parálisis no es culpa de la compañía en España, sino de la estrategia del grupo alemán Metro, su matriz, que ha priorizado otros mercados. "Yo vengo de lo internacional, y siempre digo a los equipos que España es el mejor país del grupo", afirma, y añade que prefiere estar en España antes que en Francia o Italia porque "es el mejor mercado, el más grande de Europa".
El ejecutivo explica que, antes de crecer en tiendas, había que desarrollar la red logística. "Trabajamos como un árbol: tenemos una red y, a partir de ella, podemos desarrollar el número de tiendas. La logística cuesta mucho", detalla. Makro contaba con dos almacenes en Madrid al inicio de su etapa y este año abrirá el último en Málaga. "Ahora tenemos una red logística que nos permite crecer en diferentes zonas", asegura Mothe, que lleva casi 14 meses al frente de la compañía y que, durante este primer año, se ha centrado en "organizar y estructurar" la empresa antes de lanzar el plan de expansión.
Objetivo 2030: 3.000 millones y nuevas tiendas en zonas sin presencia
Makro cerró el ejercicio 2024-2025 con unas ventas de 1.875 millones de euros, un 8% más que el año anterior. La compañía aspira a alcanzar los 3.000 millones en 2030, lo que supondría multiplicar por tres las ventas en diez años. Para lograrlo, Mothe defiende la multicanalidad como prioridad, con un crecimiento orgánico que pasa por "desarrollar la red logística, empujar los depósitos y las plataformas", además de "crecer en número de tiendas" y aumentar las ventas en los canales existentes.
El mapa de Makro en España muestra claros vacíos. La compañía está en A Coruña, pero no en Pontevedra ni Vigo, zonas con "muchos restaurantes todo el año y especialmente en verano". En Catalunya, tiene tres tiendas en Barcelona y un Depot, además de presencia en Tarragona, pero no en Girona ni Lleida. En Andalucía, está en Málaga, donde abrirá un depósito, y en Cádiz y El Puerto de Santa María, pero no en Marbella ni Huelva. "Seguimos la geografía y la demografía de España. El centro es Madrid y después están las costas, desde Galicia hasta Huelva, además de las islas", resume.
Catalunya, pieza clave del crecimiento
Catalunya es una de las regiones donde Makro concentra sus ambiciones. El mercado hostelero catalán representa unos 4.700 millones de euros del total español, que ronda los 29.000 millones, y Mothe la describe como "casi la región más importante para nuestro desarrollo". La compañía opera en Barcelona con tres tiendas y una plataforma desde la que realiza entregas a Baleares. "Tenemos ambición allí, aunque no solo está Barcelona. Estamos en Tarragona, pero no en Girona ni Lleida. También está toda la parte norte y de montaña", detalla.
El CEO subraya la importancia de adaptar el surtido a los productos locales: "Hay que adaptar los productos. Hay productos nacionales e internacionales, pero también productos locales, que pueden ser diferentes entre Barcelona y otras regiones. Hay que hilar muy fino". Además, destaca que la red logística ya construida permite plantearse el crecimiento: "Empecé este trabajo en 2020. Teníamos dos almacenes en Madrid y este año vamos a abrir el último en Málaga. Ahora tenemos una red logística que nos permite crecer en diferentes zonas".
Costes y mercado: el reto de no trasladar las subidas al cliente
El contexto internacional pesa en la cuenta de resultados. Mothe señala que el conflicto en Oriente Próximo ha elevado los costes de energía y ha afectado a los precios de los alimentos. "Hemos aprendido a absorber estos momentos de altibajos: suben los costes y después se normalizan", afirma. Sin embargo, advierte de que "no podemos trasladar automáticamente todo ese aumento de costes al cliente": "Hay que encontrar un equilibrio entre los costes, las subidas y la realidad del mercado".
El ejecutivo insiste en que los salarios son un coste fijo, mientras que las ventas no lo son, y por eso busca "proyectos de ahorro de costes". Pone como ejemplo la gestión del estoc: "Es siempre un problema en la distribución: necesitamos disponibilidad, pero mantenerlo también cuesta dinero". Mothe también se refiere al auge de los 'mercaurantes', supermercados con zonas de consumo, y aunque ve espacio para la combinación, cree que la cultura mediterránea de salir a comer seguirá vigente: "No creo que vayamos a dejar de hacerlo".



