Inspección de Trabajo sanciona a Glovo por mantener a sus riders en la calle durante una alerta roja por calor
La Inspección de Trabajo ha propuesto una sanción a Glovo por mantener a sus repartidores trabajando durante una alerta roja por calor. El 8 de julio, con temperaturas que superaron los 40 grados en Barcelona, la empresa no aplicó sus propios protocolos internos.

Los hechos: récord de calor y protocolo no aplicado
El 8 de julio, Barcelona registró la temperatura más alta de su historia, con picos de 40,7 grados entre las 12 y las 18 horas, según el Observatori Fabra. En las calles del Raval, la alerta roja marcó máximos de 38,3 grados. Pese a la activación de la alerta roja por las agencias meteorológicas, Glovo mantuvo su aplicación abierta y los riders continuaron repartiendo.
El reglamento interno de Glovo establece: "Suspenderemos temporalmente el servicio en la zona afectada, para las personas repartidoras que se desplacen en bicicleta, patinete o motocicleta, hasta que finalice la alerta". Sin embargo, los directores operativos de la empresa en la capital catalana no aplicaron sus propias directrices. A denuncia del sindicato CGT, la autoridad laboral ha abierto un expediente sancionador por una infracción grave en materia de prevención de riesgos laborales.
Glovo, a preguntas de El Periódico, afirma no haber recibido todavía la notificación de dicha infracción y está a expensas de poder analizar la resolución de Inspección.
La normativa vigente y su aplicación
La legislación, reformada en 2023, obliga a detener la actividad al aire libre cuando las agencias meteorológicas oficiales lanzan una alerta roja por calor, salvo que se puedan disponer medidas adicionales de protección. La Inspección considera que Glovo no justificó esas medidas y mantuvo a los repartidores en la calle.
La resolución inspectora señala que la empresa vulneró el Real Decreto-ley 4/2023, que establece que las medidas preventivas incluirán "la prohibición de desarrollar determinadas tareas durante las horas del día en las que concurran fenómenos meteorológicos adversos". Este caso se suma a otros episodios mortales por calor, como el fallecimiento de un temporero en Seròs (Segrià) mientras recogía fruta a más de 40 grados, y otro accidente mortal en Torres del Segre un año antes, por el que la empresa contratante fue sancionada por negligencia y falta muy grave.
Las quejas de los repartidores y el alcance de las inspecciones
Los repartidores de Glovo llevan desde el verano pasado, cuando la empresa les metió en plantilla tras años de litigios y sanciones por emplearlos como falsos autónomos, denunciando falta de medidas de seguridad ante las altas temperaturas. Se quejan de que la compañía no les provee de agua y les invita a pedirla cuando van a recoger un pedido en un restaurante. Las directrices internas de Glovo afirman: "Recuerda que puedes entrar a los establecimientos de McDonald's y Vicio para rellenar tu botella de agua de forma gratuita durante tu jornada".
También reclaman falta de equipos de protección individual (EPI), como gafas de sol, ropa ligera transpirable, crema solar o electrolitos para hidratarse. Según la documentación aportada por Glovo ante la Inspección, la empresa pudo certificar que había entregado equipos de protección a 40 repartidores. La plantilla de Glovo en la provincia de Barcelona supera los 4.000 trabajadores.
Las inspecciones se han intensificado: en Catalunya se realizaron 662 actuaciones por calor el verano pasado, un 38,8% más que en 2024, detectando 124 infracciones e imponiendo multas por valor total de 700.774 euros. A nivel estatal, se llevaron a cabo 10.823 actuaciones en toda España, que permitieron acreditar 292 infracciones y sanciones por 1,56 millones de euros.



