La Audiencia Nacional tumba la petición del grupo Recoletas para frenar a la CNMC por su inspeón a la sanidad privada
La Audiencia Nacional ha rechazado la petición del grupo sanario Recoletas de paralizar la inspección que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) realizó en su sede de Valladolid en noviembre por posiblees abusos y acuerdos irregulares en el sector de la sanidad privada. La Sala de lo Contencioso-Administrativo desestima la medida cautelar y argumenta que los daños reputaionales no pueden bloquear la labor del organismo.

La Audiencia Nacional avala la inspección de Competencia
El grupo Recoletas, uno de los principales operadores regionales de sanidad privada en España, con liderazgo en Castilla y León y presencia creciente en Galicia o Andalucía, sufrió una inspección de la CNMC en sus instalaciones de Valladolid entre el 18 y el 21 de noviembre. La empresa recurrió la orden de inspección, fechada el 7 de noviembre, y pidió que se suspendiera cautelarmente el proceso y que el organismo no utilizara la información recopilada durante los registros.
La compañía argumentaba que la inspección fue irregular y que le causaba "graves pérdidas económicas y reputacionales". También denunciaba que el personal de la CNMC no le entregó el auto judicial que autorizaba el registro. Sin embargo, la Audiencia Nacional ha desestimado estas alegaciones y considera que los costes reputaionales son "inherentes a toda orden de inspección y de investigación dictada por la Dirección de Competencia de la CNMC".
La Sala razona que aceptar estos argumentos "haría ineficaz la actuación de la CNMC realizada para preservar la competencia", ya que cualquier empresa inspeccionada podría acogerse a ellos para bloquear la investigación. El auto de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso elDiario.es, no identifica a las empresas investigadas ni confirma la apertura de un expediente sancionador, que por ahora no consta.
Un gigante regional con expansión en varias comunidades
Recoletas ocupa la décima posición entre los principales grupos hospitalarios privados de España, según el Observatorio del Sector Sanitario 2026 publicado por la patronal IDIS. El grupo contaba en 2024 con 439 camas "no benéficas", una cuota de mercado del 1,6% y ocho hospitales, aunque esta cifra se ha quedado desactualizada: el grupo ya supera la decena de hospitales en funcionamiento.
En Castilla y León opera siete centros (Valladolid, Burgos, Segovia, Palencia y Ponferrada) y tiene en construcción un hospital en Salamanca. También proyecta otro en Aranda de Duero. Fuera de la comunidad, cuenta con hospitales en Cuenca, Orense —tras la compra del grupo Cosaga en 2022— y Marbella, inaugurado a finales del año pasado. En Palma gestiona la Policlínica de Miramar. Además, tiene una veintena de centros médicos, una docena de centros de diagnóstico por imagen, clínicas de medicina reproductiva e institutos especializados.
El grupo, de capital familiar, se ha expandido en Andalucía tras incorporar al Grupo Médico Doctor López Cano de Cádiz en julio de 2024. En 2023 fue uno de los adjudicatarios del acuerdo marco para la asistencia "complementaria" del Servicio Andaluz de Salud (SAS), un contrato valorado en 533 millones de euros para derivar operaciones a clínicas privadas, junto a Quirón, Vithas, HLA u Hospitales Pascual.
Un sector en el punto de mira de Competencia
La investigación de la CNMC se enmarca en un contexto de escrutinio creciente sobre la sanidad privada. El organismo inició en primavera de 2023 un estudio sobre las condiciones de competencia en el seguro de asistencia sanitaria. El pasado 27 de noviembre anunció que investiga "posibles prácticas anticompetitivas" en el sector de la asistencia sanitaria privada y la consultoría sanitaria.
La CNMC investiga "posibles acuerdos o prácticas concertadas entre empresas" y "un posible abuso de posición dominante por parte de algunas de las empresas" del sector. De confirmarse, estas prácticas podrían infringir los artículos 1.1 y 2 de la Ley de Defensa de la Competencia. Los acuerdos entre competidores constituyen una infracción muy grave con multas de hasta el 10% del volumen de negocio.
En marzo de 2025, el organismo ya incoó un expediente sancionador a Sanitas y a la aseguradora Generali por supuestas prácticas anticompetitivas, el primero contra este sector desde la creación del organismo en 2013. El sector ha experimentado un fuerte crecimiento: en 2025 se superaron por primera vez los 14 millones de clientes con seguros de salud en España, y entre enero y junio fue el segmento que más creció, un 6,9%.
Un fundador crítico con los fondos de inversión
Recoletas fue fundado en 1989 por Amando Rodríguez, quien dejó su puesto de directivo en el Banco de Bilbao para montar el primer centro de resonancia magnética y TAC en Valladolid, en la calle Recoletas, de donde toma el nombre la compañía. El propietario y presidente, que se prodiga poco en los medios, ha asegurado que "los fondos de inversión no debieran de pintar nada en la sanidad" por la "contaminación" que producen al perseguir resultados a corto plazo.
Rodríguez aceptó en 2009 una oferta del fondo de capital riesgo Mercapital para desarrollar su negocio de diagnóstico por imagen, pero la experiencia "salió mal porque el fondo perseguía el dinero. Nosotros perseguimos ser útiles", ha declarado. La principal sociedad del grupo, Grupo Hospitalario Recoletas, cerró 2024 con activos de 331 millones de euros, según sus últimas cuentas disponibles.
El grupo se ha enfrentado a otros frentes judiciales y administrativos. La Fiscalía de Ourense denunció a la empresa por presunta estafa y falsedad documental al cobrar supuestamente facturas infladas al Sergas. Además, el Sacyl admitió a finales de 2025 que investiga a 15 médicos del hospital público de Burgos por incompatibilidad con su trabajo en centros de Recoletas.



