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La catalana Waiis compra SharetoGo y duplica ingresos: facturará hasta 5 millones en 2026

Waiis, plataforma catalana de coche compartido con sede en Manresa, ha cerrado la compra de su competidora SharetoGo por 250.000 euros. La operación impulsa sus planes de crecimiento: prevé duplicar sus ingresos este año hasta facturar entre 4,5 y 5 millones de euros, después de haber cerrado 2025 con 2 millones de facturación.

Fotografía que ilustra la noticia: La catalana Waiis compra SharetoGo y duplica ingresos: facturará hasta 5 millones en 2026
(El Periódico)

Una compra que refuerza el negocio de movilidad para empresas

Waiis, la plataforma creada por Paulo Gómez y Sara Jiménez, ha adquirido SharetoGo, una aplicación también catalana dedicada a la gestión del coche compartido en el ámbito laboral. Según ha podido saber El Periódico, la operación se ha cerrado por 250.000 euros e incluye la integración del equipo de SharetoGo, incluido su cofundador y consejero delegado, Mario Levy, que ahora dirige el área de negocio de servicios de movilidad para empresas.

Esta área es la que ofrece a las organizaciones el sistema de Waiis para que sus trabajadores compartan vehículo en los desplazamientos al trabajo. La compra llega después de que la compañía haya cerrado una ronda de financiación de un millón de euros que, según el propio consejero delegado de Waiis, ha ayudado a financiar la adquisición.

Waiis ya lleva dos años facturando: 50.000 euros en su primer ejercicio y 2 millones en 2025, ya el año pasado. Para 2026, la compañía prevé terminar el ejercicio facturando entre 4,5 y 5 millones de euros, lo que supone más que duplicar sus ingresos. Actualmente cuenta con una plantilla de alrededor de veinte trabajadores, de los cuales prácticamente la mitad provienen de Hiberus, la consultora tecnológica que les ha ayudado a desarrollar y financiar la parte tecnológica inicial.

Del comparador de VTC al coche compartido particular

El origen de Waiis se remonta a una idea inicial que nada tenía que ver con el coche compartido. Paulo Gómez y Sara Jiménez habían trabajado juntos en una empresa que desarrollaba software para plataformas de vehículos de transporte con conductor (VTC) y pensaron en crear una aplicación que comparara en tiempo real los precios de Uber, Cabify o el taxi. Sin embargo, acabaron dando la vuelta a la idea original para resolver otro problema que consideraron más urgente: la dificultad de encontrar transporte en horas punta.

De ahí pasaron a una plataforma dedicada a incentivar el coche compartido en trayectos de ida y vuelta al trabajo o en desplazamientos urbanos e interurbanos. "Cuatro años y medio, mucho dinero y muchos disgustos después, hemos aprendido muchas cosas", resume Gómez, consejero delegado de la empresa.

La compañía siempre quiso que la plataforma sirviera también para compartir coche entre desconocidos dentro de un municipio. El marco legal permite llevar a otra persona como particular siempre que el conductor se dirija a ese mismo destino y sin ánimo de lucro: se trata de amortizar los gastos, contextualiza Gómez. Desarrollar una aplicación que diera suficiente información a usuario y conductor para que se sintieran seguros requirió una sofisticación tecnológica que concentró todos los problemas de la empresa en sus primeros años.

Expansión internacional y un proyecto con la ATM

La compra de SharetoGo no es el único movimiento que tiene en marcha Waiis. La empresa ha lanzado este verano una versión de su plataforma para funcionar fuera del entorno laboral en toda España, tras un año y medio de desarrollo. La idea es que cuando una persona tenga que desplazarse y valore coger un taxi, considere también la opción de compartir trayecto a través de Waiis.

Para financiar sus planes de internacionalización, la compañía tiene abierta una ronda de financiación de 1,4 millones de euros. El objetivo es empezar a operar en Francia e Italia.

Además, a raíz del accidente en Adamuz y de los problemas de los últimos meses en Rodalies, Waiis ha puesto en marcha un proyecto con la ATM (Autoritat del Transport Metropolità) para probar a conectar su sistema al transporte público de Catalunya. La ambición, según su consejero delegado, es que el servicio sea una alternativa cuando el tren falla, pero sobre todo que sea una herramienta más de transporte para quien no tenga coche: "Que la primera y última milla sea el transporte público, es decir, que pueda compartir un coche de Mataró a Barcelona, y allí coja el metro para moverme", ejemplifica.

En total, la compañía espera tener a final de año 100.000 usuarios activos, es decir, personas que hagan al menos un viaje al mes con la plataforma.