Landaburu: el discurso de Ayuso normaliza el franquismo y la polarización esconde fascismo
La periodista María José Landaburu ha lanzado un durísimo diagnóstico sobre la deriva política en Madrid y España: lo que muchos llaman polarización no es tal, sino la arremetida de un fascismo que se va normalizando. En sus declaraciones, recogidas por infoLibre, Landaburu apunta directamente a Isabel Díaz Ayuso y a sus “coqueteos con el franquismo” como parte de una estrategia que erosiona la memoria democrática y legitima un discurso autoritario.

“Lo llamamos polarización. No. Es fascismo que arremete”
Landaburu, una de las voces más reconocidas del periodismo español, no se muerde la lengua al calificar el momento político. “Lo llamamos polarización. No. Es fascismo que arremete”, sentencia en una entrevista publicada por infoLibre. Con esa frase resume una preocupación que viene expresando desde hace años: la normalización de discursos y gestos que antes se consideraban inaceptables en la democracia española.
La periodista no habla de un fenómeno abstracto. Apunta a un nombre propio: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Según Landaburu, la dirigente popular mantiene “coqueteos con el franquismo” que van más allá de la anécdota y que tienen un efecto real en el debate público. El titular de la pieza original lo resume sin ambages: “Ayuso y los coqueteos con el franquismo”.
Franquismo, memoria y relato: la disputa por el pasado
La acusación de Landaburu se inscribe en una batalla más amplia por la memoria histórica en España. Para la periodista, el hecho de que una presidenta autonómica no condene explícitamente el régimen franquista o que reinterprete su legado no es un desliz puntual, sino parte de una corriente que busca blanquear la dictadura.
Landaburu vincula esa actitud con la estrategia de la derecha radical en Europa: reescribir el pasado para legitimar políticas autoritarias en el presente. En su análisis, la polarización no es un fenómeno sociológico neutro, sino el resultado de una ofensiva ideológica que aprovecha el descontento para imponer una agenda regresiva en derechos civiles, laborales y sociales.
Ecos en la economía: detrás del relato, un proyecto de recortes
Aunque la entrevista se centra en el terreno político, las palabras de Landaburu tienen una lectura económica ineludible, especialmente para un medio como Voz Contra, que analiza las decisiones públicas por su impacto en los hogares. La normalización de discursos autoritarios suele ir acompañada de políticas que debilitan los servicios públicos, precarizan el empleo y aumentan la desigualdad.
En la Comunidad de Madrid, bajo el mandato de Ayuso, se han sucedido rebajas fiscales que benefician sobre todo a las rentas altas mientras se tensiona la sanidad pública y la educación. La crítica de Landaburu apunta a que ese modelo no es un accidente, sino que se apoya en un relato que deslegitima al adversario y que intenta equiparar democracia y autoritarismo.
Un aviso a los medios y a la sociedad
María José Landaburu no solo critica a la clase política. También pone el foco en los medios de comunicación y en la ciudadanía. Para ella, el riesgo no es solo que existan discursos fascistas, sino que se les dé cobertura con la excusa de la neutralidad informativa. La expresión “lo llamamos polarización” es también un reproche a quienes minimizan la gravedad de lo que ocurre.
La periodista llama a no naturalizar lo que está pasando. Sus palabras suponen una advertencia a los votantes, a los movimientos sociales y a los periodistas: nombrar las cosas con precisión es el primer paso para frenarlas. En un momento en que las encuestas muestran un avance de la extrema derecha en Europa, la entrevista de infoLibre se convierte en un documento de referencia para entender las claves de esa deriva.



