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La oposición vecinal a un auditorio para 7.000 personas en Carabanchel: «No prioritaria otra zona de eventos»

El distrito de Carabanchel, el más poblado de Madrid, se enfrenta a un nuevo pulso urbanístico. El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para devolver «sin cargas» a la Comunidad de Madrid la parcela del histórico campo de fútbol Puerta Bonita, un terreno abandonado desde hace casi dos décadas. Sobre la mesa, la posibilidad de que el Gobierno regional, que aún no lo confirma, levante allí un auditorio de entre 5.000 y 7.000 localidades. La Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel, que ya realizó una consulta popular en mayo con un claro veredicto, anuncia movilizaciones si el proyecto prospera de espaldas a la ciudadanía.

Fotografía que ilustra la noticia: La oposición vecinal a un auditorio para 7.000 personas en Carabanchel: «No prioritaria otra zona de eventos»
(elDiario.es)

Una parcela en disputa: del abandono al proyecto de auditorio

La finca que acogió el campo de fútbol Puerta Bonita, también conocido como el Campo de Fútbol del Hogar por su origen ligado a Falange, es el centro de la polémica. El Ayuntamiento de Madrid, según ha podido saber elDiario.es, ya ha actuado sobre el terreno, que estaba abandonado y era utilizado por personas en situación de calle. La administración local asegura que el objetivo es devolver la parcela «libre de cargas» a la Comunidad de Madrid, que es la propietaria del suelo.

El Gobierno regional, por su parte, no confirma que la decisión de construir ahí un auditorio esté tomada, pero sí admite que se está estudiando. La Consejería de Cultura ha indicado que «se estudiará la posibilidad de construir ahí un auditorio, porque se está buscando un lugar para poder hacerlo, pero todavía no hay un proyecto como tal».

La consulta popular de mayo: 1.185 vecinos y una piscina como prioridad

El rechazo actual no es improvisado. La Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel organizó el pasado mes de mayo una consulta popular en la que participaron 1.185 personas. El resultado fue contundente: un 69% de los votantes se decantó por construir un polideportivo con piscina de verano en el antiguo campo de fútbol. El 22% prefería consolidar una zona verde con huertos urbanos, y el 9% restante se repartió entre otras opciones.

Elena Sigüenza, integrante de la Coordinadora y de la Asociación Vecinal de Comillas, recuerda que el campo está situado en el barrio de Oporto, en el centro neurálgico de un distrito que ya roza los 280.000 habitantes. «Es el sitio ideal para hacer muchas otras cosas que beneficien a todos los habitantes del distrito», defiende. Jesús Dimas, vecino afectado y miembro de la Asociación Vecinal Pradera Tercio Terol, incide en que Carabanchel solo cuenta con una piscina de verano pública, pese a ser el distrito más poblado de la capital.

Para los vecinos, el descontento se agrava por la forma en que se ha enterado del proyecto. «Nos hemos enterado por la prensa de que quieren levantar un auditorio con una capacidad de entre 5.000 y 7.000 personas, porque Carlos Izquierdo (PP) no nos ha comunicado oficialmente nada», lamenta Sigüenza, que lleva siete décadas viviendo en Carabanchel.

Críticas a un modelo de ciudad: privatización, ruido y movilidad

Las asociaciones vecinales argumentan que la zona ya cuenta con el Palacio de Vistalegre, un recinto con capacidad para unas 10.000 personas que acoge eventos multitudinarios. La Comunidad de Madrid estaría ideando un espacio de la mitad de tamaño que Vistalegre y un tercio del Palacio de los Deportes, que tiene aforo para 15.000 personas.

«No es solo que no lo hayamos pedido, sino que esto traerá ruidos y afectación a la movilidad, porque las casas están pegadas y es un distrito con mucha densidad de población», critica Sigüenza. Un comunicado de la Coordinadora añade preocupaciones por la contaminación y los problemas de aparcamiento. Dimas es rotundo: «Nos oponemos porque esto va en la línea de la política del PP de vender Madrid y consideramos que el barrio tiene necesidad de otros equipamientos, como el deportivo».

Ana Cabanes, integrante de la Asociación Vecinal Comillas, señala que el distrito ha cambiado su perfil demográfico en pocos años y que los recursos públicos se han quedado cortos. «Percibimos que en los colegios hay muchísima demanda y también tenemos un déficit de atención sanitaria. No es prioritaria otra zona de eventos teniendo Vistalegre tan cerca», comenta. La Coordinadora alerta además de que detrás del proyecto podrían estar intereses de colaboración público-privada «en la que alguna empresa saldrá beneficiada en un terreno público».

El temor a la mercantilización cultural y el próximo movimiento vecinal

Las críticas van más allá del uso concreto del suelo. El vecindario ve en este proyecto un ejemplo de la política cultural del Ayuntamiento y la Comunidad, que prioriza grandes recintos para eventos de pago frente a equipamientos de barrio. Dimas apunta que el proyecto parece «rebotado de Chamberí», donde se intentó levantar un equipamiento similar, y ve un «afán por la cultura mercantilizada». Sigüenza incide en que el concejal Carlos Izquierdo «ya está llegando a lo obsesivo con el tema de la cultura, al menos la que ellos entienden como tal». Cabanes añade que el interés económico no responde a lo que el distrito demanda: «Se olvida de que el barrio es para quien lo habita».

Ante este escenario, la Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel asegura estar pendiente de los próximos movimientos del Ayuntamiento y de la Comunidad. En su comunicado, los vecinos advierten de que, si el proyecto sigue adelante «de espaldas a la ciudadanía», comenzará un proceso de movilizaciones en el barrio.