politica-economica

La UE y China pactan limitar a 350.000 coches híbridos chinos al año para frenar la 'desindustrialización' europea

La Unión Europea y China han alcanzado un acuerdo comercial que limitará la entrada de vehículos híbridos e híbridos enchufables fabricados en China. El pacto, que durará cuatro años, establece un cupo máximo de 350.000 unidades para el primer año, con un incremento fijo del 6% anual. La medida, que se canalizará como salvaguardia comercial, busca frenar la 'desindustrialización' de Europa y reducir un déficit comercial que crece a un ritmo de 1.000 millones de euros al día.

Fotografía que ilustra la noticia: La UE y China pactan limitar a 350.000 coches híbridos chinos al año para frenar la 'desindustrialización' europea
(elDiario.es)

Un cambio de paradigma: que China venda menos en Europa

El acuerdo responde a un cambio de estrategia de Bruselas. Durante años, la política comercial europea se centró en vender más a China, buscando un mejor acceso a su mercado. Ahora, según fuentes de la Comisión Europea citadas por elDiario.es, el objetivo es "conseguir que China nos venda menos a nosotros".

El motivo es el creciente déficit comercial, que la UE califica de "insostenible" y que está provocando una "desindustrialización de Europa" como consecuencia del llamado "China shock 2.0". Este fenómeno golpea con especial dureza el corazón industrial del continente, afectando a sectores como la química, la metalurgia y, de manera destacada, la automoción.

Frente a este escenario, la UE ha optado por una medida de salvaguardia, un instrumento que permite actuar ante un aumento repentino e insostenible de las importaciones que causa perjuicio a la industria europea, sin necesidad de demostrar distorsiones específicas de dumping o subsidios ilegales. La Comisión insiste en que su enfoque general sigue siendo la "reducción de riesgos", no el desacoplamiento, y que la medida es plenamente compatible con el Acuerdo sobre Salvaguardias de la Organización Mundial del Comercio.

Cupo de 350.000 vehículos y control aduanero centralizado

El acuerdo tiene una duración de cuatro años y fija un cupo máximo de 350.000 vehículos híbridos e híbridos enchufables de origen chino para el primer año de aplicación. Este cupo se incrementará un 6% fijo anual durante los tres años siguientes.

La Comisión Europea estima que, sin esta intervención, las importaciones chinas de este tipo de vehículos habrían alcanzado los 800.000 unidades en 2026. Con la cuota acordada, el flujo proyectado se reduce a más de la mitad. Actualmente, los vehículos híbridos e híbridos enchufables de origen chino representan alrededor del 12% de las ventas de coches nuevos en la UE; con el cupo, su presencia se reducirá hasta situarse en torno al 6%.

La supervisión y ejecución del cupo corresponderá a las autoridades aduaneras de los Estados miembros, que operarán bajo el principio de orden de llegada. La gestión será centralizada a nivel de la UE, sin dividirse por países. Cuando se agote el cupo de 350.000 vehículos, las aduanas dejarán de autorizar la entrada de coches de origen chino. Las primeras medidas provisionales entrarán en vigor a principios de diciembre.

El origen de fabricación, no la marca, determina la cuota

Un punto clave del acuerdo, que preocupaba especialmente a España, es que la limitación se aplica según el origen de fabricación del vehículo, no según la marca. Así, un automóvil de marca china fabricado en la UE se considera de origen europeo y no está sujeto a la cuota, mientras que un vehículo de marca europea fabricado en China e importado a la UE sí computa dentro del cupo.

Esta distinción es crucial para los proyectos industriales en España, como los de Ebro y Cherry en Barcelona, Santana y Baic en Linares, o Ford y Geely en Valencia, que fabrican automóviles de estas características en territorio nacional y no se verán afectados por la medida. Un alto funcionario de la UE citado por elDiario.es subraya que la idea no es que las empresas europeas trasladen su producción a China para abastecer desde allí el mercado europeo.

Los vehículos producidos por marcas chinas en terceros países como Turquía, Marruecos o Túnez quedarán sujetos al contingente asignado a ese país específico. La Comisión asegura que se aplicarán "normas estrictas para evitar elusión mediante transbordos o ensamblajes mínimos". La medida no afecta a los componentes de automóviles, que no forman parte de esta salvaguardia.