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Las cuentas de la pareja de Ayuso acumulan incongruencias: un dividendo que no cuadra, domicilios contradictorios y una empresa pantalla sin actividad

Las últimas cuentas de las sociedades de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, vuelven a acumular incongruencias: un dividendo de 1,2 millones que no cuadra con las reservas de la empresa, domicilios sociales contradictorios que cambian sin explicación y una consultora que encadena dos ejercicios con facturación cero mientras la justicia investiga su presunto papel como pantalla para defraudar a Hacienda.

Fotografía que ilustra la noticia: Las cuentas de la pareja de Ayuso acumulan incongruencias: un dividendo que no cuadra, domicilios contradictorios y una empresa pantalla sin actividad
(elDiario.es)

El dividendo fantasma de Maxwell Cremona

La principal consultora sanitaria de Alberto González Amador, Maxwell Cremona, ha presentado sus cuentas de 2025 con un pago de dividendo «con cargo a reservas por importe de 1.225.000,00 euros», idéntico al del ejercicio anterior. Sin embargo, las reservas de la empresa a cierre de 2025 apenas alcanzan los 596.500 euros, una cifra que coincide con la suma de las reservas de 2024 y los beneficios del ejercicio. Esta inconsistencia sugiere que el reparto declarado no se habría realizado o que se trata de un error contable.

No es la primera vez que las cuentas de Maxwell Cremona presentan problemas. En 2023, la empresa declaró pérdidas de 101.489 euros para el ejercicio 2022, después de haber registrado inicialmente un beneficio récord de casi 1,9 millones. Esa maniobra contable se produjo tras el intento de su dueño de regularizar su fraude fiscal fuera de plazo, con la inspección de Hacienda ya muy avanzada y la denuncia de la Fiscalía sobre la mesa.

Masterman & Whitaker: de la Castellana a Atocha, sin registro

Masterman & Whitaker, la sociedad relacionada con el presunto soborno al ejecutivo de Quirón Fernando Camino, ha presentado sus cuentas de 2025 con un cambio de domicilio: afirma que su sede está en el Paseo de la Castellana, 157, un piso en el que tuvo su domicilio cuando se llamaba Círculo Belleza SL y que adquirió González Amador a la esposa de Camino a finales de 2020 por medio millón de euros.

Sin embargo, en varios formularios del mismo documento se indica que su sede está en la calle Comercio de Madrid, cerca de la estación de Atocha. Maxwell Cremona ya notificó su mudanza a esa dirección en octubre de 2024, aunque sus cuentas de ese año aún mencionaban su antiguo domicilio en la calle General Perón. No hay constancia en el Boletín Oficial del Registro Mercantil de un cambio de domicilio de Masterman, pese a que las empresas están obligadas a presentar una declaración censal de modificación, según recuerda la Agencia Tributaria.

La nueva sede cerca de Atocha es una vivienda que compró en marzo de 2021 César Nieto, colaborador de Maxwell Cremona y socio de González Amador en una empresa de alojamiento turístico en Usera. Nieto también dirigió la empresa panameña que administró la pareja de Ayuso junto a Fernando Camino.

Facturación cero y explicaciones que Hacienda no se cree

Masterman encadena dos ejercicios con facturación a cero, en paralelo a la investigación judicial por esa extraña operación. En noviembre de 2022, durante la inspección que le llevará al banquillo por presuntos delitos fiscales, González Amador aseguró a la Agencia Tributaria que esta empresa era «una apuesta» para un proyecto de «covid seguro» por su acceso a la red de farmacias y los acuerdos «muy atractivos» con Quirón y Mape. La inspección no se creyó esas explicaciones y calificó Masterman de pantalla o «sociedad interpuesta» para defraudar a Hacienda.

Hacienda y la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil advirtieron de que Masterman no tenía empleados ni medios materiales para prestar los servicios que facturaba. A pesar de ello, sus ingresos pasaron de cero a 327.320 euros en 2021 gracias a los encargos de Quirón, su principal pagador. Las cuentas de ese año también contenían errores: decía dedicarse al comercio mayorista de perfumería y afirmaba que nada había cambiado desde su constitución en 2008, cuando en realidad había cambiado de nombre y de actividad.

Un socio de aventuras, una empresa turística y una identidad falsa en Miami

César Nieto, el nuevo casero de las consultoras de González Amador, es también su socio en October Twelve Accommodation SL, una empresa de alojamiento turístico en el barrio de Usera que afirma en sus cuentas de 2024 que alquila «locales industriales», pese a acumular centenares de reseñas en Booking. En 2023 se definía como «hospedaje en hostales y pensión».

González Amador y Nieto también figuran como directores de Burnet & Brown, una empresa en Miami creada en octubre de 2022, aparentemente vinculada al negocio inmobiliario. Su nombre remite a la identidad falsa (Alberto Burnet González) que Quirón ha dado a la pareja de Ayuso en su intranet, «Director de Proyectos», pese a que siempre alegó ser un proveedor externo. La identidad de Burnett, con dos t, también recuerda al detective Sonny Crockett de la serie Corrupción en Miami, que usaba ese nombre en sus operaciones encubiertas.

Una asesoría en Ponferrada y la sombra de la inspección

Las cuentas de 2025 de las dos consultoras de González Amador incluyen un año más como contacto a una pequeña firma de asesoría en Ponferrada (León), la misma que llevaba sus cuentas durante los ejercicios 2020 y 2021, cuando presuntamente defraudó más de 350.000 euros a Hacienda.

Maxwell Cremona facturó el año pasado 710.000 euros, un 25% menos, pero el doble de lo que ingresaba antes de disparar su cifra de negocios en 2020. Su plantilla se mantuvo estable en cinco empleados, después de que en 2024 recortase sus ventas a la mitad y contratase personal por primera vez. La empresa se anotó en 2025 pérdidas de 26.236 euros.

La Agencia Tributaria reprochó a González Amador en su inspección sus «explicaciones farragosas», «divagaciones» e «incongruencias manifiestas» sobre la evolución de sus ingresos. El informe final que le denunció a la Fiscalía resumía: «Mucha palabrería sin aportar datos relevantes y pruebas contundentes». El procedimiento reveló que el empresario intentó desgravarse gastos no relacionados con su actividad: la reparación de un Porsche, un reloj de lujo, pelotas de pádel o un saxofón.