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Las patronales negocian en masa recortar los complementos salariales por baja médica

Las patronales han puesto en el centro de las negociaciones colectivas el recorte o la limitación de los complementos salariales que abonan a sus trabajadores durante una baja médica. La ofensiva, que se extiende por la mayoría de mesas negociadoras de España, busca desincentivar el absentismo y ya ha provocado los primeros acuerdos de concesión a cambio de mejoras salariales, como en la hostelería de Catalunya.

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(El Periódico)

Una ofensiva transversal en las mesas de negociación

Las patronales han iniciado una ofensiva para tratar de recortar o limitar los complementos salariales que abonan a sus trabajadores durante una baja. Desde las oficinas y despachos, hasta el comercio general de Lleida, pasando por los cines de Barcelona o los mayoristas de alimentación de Catalunya, las empresas de distintos gremios están tratando de rebajar los convenios colectivos con el objetivo de desincentivar que los empleados se ausenten por enfermedad. Una estrategia negociadora que se extiende por la mayoría de mesas negociadoras de toda España, según coinciden en señalar tanto fuentes patronales como sindicales.

"Desde hace unos meses lo primero que te pone cualquier patronal encima de la mesa cuando inicias una negociación es un recorte de los complementos por incapacidad temporal", explica el secretario de acción sindical de la federación de servicios de UGT de Catalunya, Moisés Berruezo, que negocia decenas de pliegos y afirma que en todos le toca abordar desde hace meses dicha cuestión. "Es una ofensiva por tierra, mar y aire", coincide el secretario de acción sindical de CCOO de Catalunya, Enrique Rodríguez.

Las tres fórmulas que proponen las empresas

El contexto político ha dado visibilidad a esta estrategia. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó a principios de verano: "Si un ciudadano puede darse de baja, no ir a trabajar sin justificación y sigue teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pues entonces pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene". Sus declaraciones, muy viralizadas, no llegan de la nada y tratan de hacerse eco de una estrategia coordinada de los patronos. Fuentes patronales consultadas reconocen que el ruido político no les beneficia, ya que pone el foco en una línea negociadora que hasta ahora se estaba llevando con discreción.

"Estamos estudiando cómo evitar una utilización fraudulenta de los complementos", afirma el secretario general de Pimec, Josep Ginesta. Las empresas, con su estrategia de recortar las ayudas salariales durante la enfermedad, buscan atajar este factor, aunque ello pueda ocasionar que empleados fehacientemente diagnosticados y que sufren enfermedades de larga duración o con habituales recaídas vean mermado su poder adquisitivo. "Es muy complicado porque corres el riesgo de hacer pagar justos por pecadores", reconoce el negociador jefe de Pimec.

Para ello, las empresas plantean varias fórmulas. Una es recortar el importe que un empleado cobra durante su enfermedad. Por ejemplo, si antes se cobraba el 100% desde el primer día, que se baje a un 80%. Otra es recortar el tiempo durante el cual la empresa realiza esa aportación adicional. Por ejemplo, que hasta las dos semanas no se empiece a cobrar complemento. Y una tercera fórmula pasa por penalizar las recaídas o reincidencias. Por ejemplo, si es la primera baja del año, se cobra complemento, a partir de la segunda ya no.

Sindicatos: línea roja, pero con excepciones puntuales

El objetivo de las patronales choca directamente contra la línea de flotación de los sindicatos, que tienen directrices de sus más altas instancias de no ceder terreno en este campo. No obstante, en algunos pliegos importantes las centrales sí han entrado a intercambiar concesiones en materia de incapacidad temporal a cambio de más sueldo o menos jornada. Un ejemplo es el convenio de la hostelería de Catalunya, que cubre a unos 300.000 trabajadores y fue renovado hace menos de un año. En el mismo se pactó limitar los complementos salariales por enfermedad común a empleados con un mínimo de 180 días de antigüedad a cambio de un incremento salarial del 15% para cuatro años.

Sin embargo, aquellos convenios en los que se acaban cerrando acuerdos en esta materia son la excepción, según coinciden en señalar fuentes de ambas bancadas. Los mismos interlocutores consultados indican que, por el momento, esta ambición de las empresas no está bloqueando las negociaciones. Es decir, lo ponen encima de la mesa, pero lo acaban retirando si hay visos de acuerdo en otras materias para no empantanar la renovación de convenios en el actual contexto de crecimiento económico.

Desde Foment del Treball niegan que sea una directriz coordinada hacia sus sectoriales. "No hay ninguna directriz sobre esta cuestión. Cada convenio se negocia uno por uno según las circunstancias de cada sector o empresa", afirma la directora de relaciones laborales, Yesika Aguilar. A renglón seguido, añade: "Para Foment el absentismo es una emergencia" y "los complementos por IT no nos parecen una medida que permita mejorar esta preocupante situación".