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Los autónomos encaran 2027 sin saber cuánto cotizarán: la reforma sigue bloqueada y el diálogo social, sin fecha

A menos de tres meses de que termine el año, los autónomos siguen sin saber a cuánto ascenderán sus cotizaciones a la Seguridad Social en 2027. La reforma que debía definir las nuevas cuotas está paralizada desde hace meses, con la negociación sin convocar y el temor a que las prisas de final de año vuelvan a posponer un acuerdo que afecta a más de tres millones de trabajadores por cuenta propia.

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(elDiario.es)

La negociación, aparcada y con fechas en el aire

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no ha retomado la mesa de diálogo social sobre autónomos, a pesar de que las organizaciones progresistas llevan meses reclamándolo. La última respuesta del secretario de Estado, Borja Suárez, fue emplazar la negociación a los trabajos de los Presupuestos Generales del Estado de 2027 y pedir "un poco de paciencia" a la vuelta de las vacaciones.

Las entidades UATAE y UPTA, junto con los sindicatos, denuncian que el bloqueo no solo afecta a la cuantía de las cuotas, sino a todo un paquete de mejoras en protección social que la Seguridad Social ha condicionado a ese acuerdo. Entre las medidas pendientes están la mejora del cese de actividad, las prestaciones por incapacidad temporal o la corrección de la penalización a autónomos de baja por maternidad, paternidad o enfermedad, que se ha detectado en las regularizaciones anuales.

"La negociación no puede seguir aplazándose", advierten desde UATAE, mientras que UPTA, vinculada a UGT, insiste en que "no tiene sentido haber iniciado este camino para dejarlo paralizado a mitad del recorrido".

Cuotas por ingresos: el punto de fricción que divide a las partes

El sistema de cotización por ingresos reales, implantado tras el acuerdo de 2022, está en el centro de la disputa. Aunque el entonces ministro José Luis Escrivá impulsó que los autónomos cotizaran según sus ganancias, la senda de cuotas fijada hasta 2025 no se ha completado, y la reforma debía definir los tramos a partir de 2027.

Mientras tanto, persiste una brecha relevante entre lo que los autónomos cotizan y sus ingresos reales, especialmente entre quienes más ganan. Un autónomo con rendimientos superiores a 6.000 euros mensuales puede seguir cotizando como un asalariado con un sueldo de 1.500 euros, una situación que los sindicatos consideran insostenible.

UPTA propone subir las cuotas tres puntos por encima del IPC, con excepciones para autónomos societarios y familiares colaboradores. UATAE, por su parte, defiende "aliviar el esfuerzo de quienes menos ingresan" y que "quienes tienen mayores rendimientos contribuyan de manera acorde con su capacidad económica". La patronal CEOE, y en particular la asociación ATA, se ha mostrado contraria a cualquier subida de cuotas, lo que anticipa un bloqueo patronal.

En los sindicatos recuerdan que detrás de la reforma está el déficit crónico del régimen de autónomos, cuyas cotizaciones cubren solo la mitad del gasto en pensiones. La diferencia entre la pensión media de los autónomos (1.062 euros) y la de los asalariados (1.734 euros) es de 672 euros al mes, unos 9.400 euros al año en 14 pagas, según UPTA. Una brecha que atribuyen a "décadas de cotizaciones insuficientes".

Reacciones: "Congelar las cuotas traslada el problema a la jubilación"

Las organizaciones de autónomos y los sindicatos han lanzado un mensaje conjunto ante el posible nuevo aplazamiento. "No se trata únicamente de cuánto cuesta cotizar hoy, sino también de qué pensión y qué protección tendrá ese autónomo mañana", subrayan desde UATAE, que lidera Mª José Landaburu. En la misma línea, UPTA advierte de que "volver a congelar las cotizaciones no soluciona el problema, sino que lo traslada directamente a la jubilación y a las futuras prestaciones de los trabajadores autónomos".

"Si pedimos un esfuerzo contributivo al colectivo, ese esfuerzo tiene que traducirse en una protección social cada vez más próxima a la que tiene cualquier otra persona trabajadora", añaden en UATAE, reclamando mejorar el acceso al cese de actividad y las prestaciones por incapacidad, enfermedad común, accidente de trabajo y enfermedad profesional.

El contexto político no ayuda. Con el Parlamento fragmentado, el Gobierno necesitará apoyos parlamentarios para sacar adelante la ley, y formaciones como Junts y el PP se han mostrado muy beligerantes contra la reforma. En los sindicatos piden ser didácticos con el bloqueo: no solo se paraliza la subida de cuotas, también las mejoras en protección que la Seguridad Social ha condicionado a ese paquete.

Con 2027 como año electoral, el temor es que la reforma quede a expensas del próximo gobierno, que puede cambiar de signo. "No tiene sentido haber iniciado este camino para dejarlo paralizado a mitad del recorrido", sentencian desde UATAE, mientras que en UPTA piden "sentarnos cuanto antes, evaluar qué ha funcionado, corregir lo que no y acordar la siguiente fase".