Los inspectores de Hacienda piden refundar la Agencia Tributaria: "está en la peor crisis de su historia"
La Agencia Tributaria atraviesa "la peor crisis de su historia" y los inspectores de Hacienda piden refundarla. Lo han hecho este viernes en el cierre de su XXXVI Congreso, donde han reclamado un cambio en el nombramiento de su máximo responsable, un plan especial contra el fraude de partidos políticos y la integración de todas las facultades de comprobación en un único departamento. El nuevo director, Antonio Ansón, nombrado en julio, ha aprovechado su primer discurso ante el colectivo para apostar por transformar el organismo con un mejor uso de la tecnología.

Una refundación que pasa por cambiar quién nombra al director
El documento presentado por los inspectores en el marco del congreso, que concluye este viernes, plantea una reforma de calado en la estructura de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT). La principal propuesta afecta al nombramiento del director general, que en la actualidad depende del poder político y que, a su juicio, debería corresponder a las Cortes Generales.
La propuesta incluye además un mandato de cinco años para el cargo, una medida que busca blindar la independencia del organismo frente a los vaivenes del Ejecutivo de turno. Los inspectores consideran que la Agencia ha sido "instrumentalizada" por el poder político, lo que justifica una reforma que refuerce su autonomía.
Junto a esta reivindicación de carácter institucional, el colectivo ha planteado dos medidas operativas: integrar todas las facultades de comprobación en un único departamento para mejorar la eficacia en la lucha contra el fraude fiscal y poner en marcha un plan "especial y permanente" de inspección de representantes y partidos políticos.
Ansón apuesta por la IA pero avisa: hará falta formación
El nuevo director de la Agencia Tributaria, Antonio Ansón, ha protagonizado su primer discurso ante los inspectores con un mensaje claro: hay que aprovechar el "potencial transformador" de la inteligencia artificial para evitar "que la tecnología se convierta en un aliado del fraude". La apuesta tecnológica busca que cada inspector pueda analizar "miles de operaciones" y detectar anomalías, algo que hoy no es posible.
Ese salto, sin embargo, no se conseguirá solo con herramientas. Ansón ha sido explícito al advertir de que el cambio exigirá contar con profesionales capaces de comprender los resultados que ofrezcan los sistemas, de "cuestionarlos y asumir la responsabilidad". Para ello, ha señalado que será necesaria formación en nuevas materias como tecnología, análisis de datos, inteligencia artificial o ciberseguridad.
El director ha ido más allá y ha planteado abiertamente "si la separación entre especialistas tributarios e informáticos será suficiente" o si habrá que avanzar "hacia alguna forma de hibridación de perfiles profesionales", es decir, contar con profesionales que trabajen en la intersección de ambos mundos. Una reflexión que apunta a un cambio profundo en la configuración de las plantillas del organismo.
Independencia de criterio frente a decisiones políticas ilegales
El debate sobre la independencia de la Agencia ha trascendido el ámbito estrictamente tributario. En el congreso también ha participado el vicepresidente de Fedeca, Víctor Rodríguez, quien ha animado a los funcionarios a plantarse cuando una decisión política "vaya en contra de la legalidad o de los criterios técnicos".
"Tenemos que garantizar que la administración sea neutral con independencia de quien la dirija y plantarnos cuando hay una decisión política que va a ir en contra de los procedimientos legales o de los criterios técnicos", ha defendido Rodríguez. Un mensaje que amplía el foco de la reclamación de los inspectores a todo el conjunto de la administración civil.
Ansón, por su parte, ha reivindicado la "independencia de criterio" como parte del "patrimonio institucional de la Agencia Tributaria" y ha insistido en que es una "responsabilidad compartida" por todos sus trabajadores, que abarca desde la aplicación del sistema tributario hasta la disponibilidad de los recursos necesarios.
En el terreno más inmediato, el director ha defendido la necesidad de atender las nuevas expectativas de los ciudadanos con canales más sencillos. Ha citado como ejemplo el nuevo teléfono único de atención (913335333), un "ejemplo pequeño que expresa hacia dónde debemos avanzar". El congreso, además, ha estado marcado por el accidente ferroviario del pasado miércoles, que ha condicionado el debate sobre el papel de lo público y la importancia de garantizar su financiación.



