politica-economica

El Frente Amplio pide la dimisión de Puente y el PSOE mantiene al ministro tras el accidente de Urda

El accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha abierto una brecha en el seno del Gobierno a menos de un mes de las elecciones generales y con la campaña electoral a dos semanas de comenzar. El Frente Amplio ha pedido la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, mientras el presidente Pedro Sánchez mantiene su confianza en él y el PSOE ignora la petición de sus socios. Podemos, por su parte, evita exigir el cese pero carga contra el modelo de infraestructuras y denuncia deficiencias estructurales en la red.

Fotografía que ilustra la noticia: El Frente Amplio pide la dimisión de Puente y el PSOE mantiene al ministro tras el accidente de Urda
(elDiario.es)

Colau lidera la ofensiva del Frente Amplio contra Puente

La candidata del Frente Amplio a las elecciones generales, Ada Colau, se ha convertido en la voz más dura del espacio contra el ministro de Transportes desde el mismo miércoles en que se produjo el accidente. Ese mismo día, antes que cualquier otro socio del Gobierno, Colau reclamó que se asumieran 'responsabilidades'. El jueves, junto a ERC y Podemos, criticó que Puente pusiera el foco en el error humano como causa del choque, que se produjo tras un fallo técnico. El viernes dio un paso más y pidió expresamente su 'dimisión'.

La rapidez de esta reacción contrasta con la posición que Sumar había mantenido apenas nueve meses antes, tras el accidente de Adamuz (Córdoba), cuando la coalición no solo no exigió el cese del ministro, sino que valoró que estuviera 'dando la cara' y se limitó a reclamar mayor inversión en el sistema ferroviario. Colau justificó el cambio: 'El ministro ha dicho en su comparecencia que su compromiso como máximo responsable político era trabajar para que algo tan terrible no volviera a suceder, pero es que eso ya sucedió en enero pasado y ha vuelto a pasar'. En su opinión, la dimisión es 'imprescindible' si se asume que se ha 'quebrado la confianza en el sistema'.

El Frente Amplio apunta al modelo de alta velocidad y privatización

La crítica del Frente Amplio no se limita a la figura de Puente, sino que alcanza al modelo ferroviario vigente. Toni Valero, referente de IU en las listas de la coalición y líder de la federación en Andalucía, sostuvo en un hilo en X que el accidente de Urda evidencia 'un problema estructural' que no responde a 'fallos puntuales de gestión'. Según Valero, 'la apuesta por la alta velocidad a costa del tren convencional se ha hecho sin las inversiones necesarias para garantizar seguridad' y, 'cuando se prioriza la rentabilidad y el beneficio en el transporte público, las consecuencias son devastadoras'.

Para el dirigente, el origen está en un 'modelo neoliberal consolidado tras décadas de privatizaciones y liberalizaciones sostenidas por PP y PSOE', que limita la capacidad del Estado para ofrecer un servicio seguro y de calidad. Con estas declaraciones, el espacio sitúa la seguridad ferroviaria en el centro del debate sobre la gestión pública de las infraestructuras

Podemos evita el cese, pero denuncia la externalización y la sobrecarga del sistema

Podemos ha adoptado una posición distinta a la del Frente Amplio: no pide la dimisión de Puente, pero arremete contra la gestión del ministro y contra el modelo ferroviario. La candidata a las generales, Irene Montero, afeó que Puente centrara la atención en el operario del centro de control que habría cometido el error.: '¿De verdad nos quieren convencer de que el problema es un trabajador y no un sistema ferroviario sobrecargado, donde ahora circulan muchos más trenes que antes, con un mantenimiento insuficiente y externalizado y con unos sistemas de seguridad que necesitan ser actualizados?', planteó el jueves.

Fuentes de Podemos consideran 'imprescindible' que se repare a las víctimas y se asuman responsabilidades políticas, pero insisten en que es igual de importante 'que se adopten medidas estructurales' para evitar que se repitan siniestros, desde una revisión de los protocolos hasta mejoras en el mantenimiento y en las condiciones de los trabajadores. Estas fuentes denuncian 'indecentes maniobras para intentar culpar a trabajadores mediante filtraciones' y recuerdan que los empleados han alertado 'reiteradamente' de problemas como el mantenimiento insuficiente, las plantillas escasas o la falta de descansos. Además, apuntan a que los datos de Adif muestran que los trenes afectados por problemas de señalización se han multiplicado por quince en los últimos siete años, en un contexto de 'privatización ferroviaria' que ha disparado el negocio de las compañías privadas sin que ello se haya traducido en mejoras de servicio.