Sánchez pide una cooperación migratoria "diferente" con Marruecos y anuncia la desclasificación de los informes previos al salto de Ceuta
Pedro Sánchez ha comparecido en el Congreso para dar explicaciones por la crisis migratoria de Ceuta con un doble mensaje: evitar un choque diplomático con Marruecos, pero anunciar una revisión de los mecanismos de coordinación fronteriza y la desclasificación de los informes previos al salto masivo del 30 de julio. "Nadie ha aportado pruebas" contra las autoridades marroquíes, admitió, aunque prometió que "el responsable pagará por ello".

Equilibrio entre firmeza y prudencia
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves en el Congreso para rendir cuentas sobre la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, un mes después de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. El líder del Ejecutivo ha intentado desplegar un difícil equilibrio: hacerse cargo del estado de ánimo de una opinión pública enfurecida con Marruecos sin provocar un choque diplomático de consecuencias imprevisibles.
"Soy consciente de las dudas, de los indicios. Pero señorías, como presidente del Gobierno me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia. Y lo cierto es que, a día de hoy, nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva en la ciudad española de Ceuta fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes", dijo desde la tribuna.
Fue su respuesta directa al informe policial filtrado a principios de semana, que señalaba a gendarmes marroquíes como partícipes de la operación masiva de paso de la frontera, basándose en vídeos difundidos por redes sociales. La gran pregunta era si ese documento provocaría un golpe de timón en la Moncloa; la respuesta fue sellar cualquier rendija que diera pie a un conflicto con el país vecino.
Desclasificación de los dosieres y críticas a la oposición
Sánchez volvió a rechazar de plano que existieran avisos o informes previos al 30 de julio que aportaran información precisa sobre la magnitud de lo que pasó en El Tarajal. Aseguró que ninguno de esos avisos o informes previos "iba más allá de la descripción de los datos o del aviso rutinario" y que ninguno "previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente ocurrió".
Para demostrarlo, anunció la orden de publicar esos informes en un dosier, incluso los que se encuentren clasificados. "Es absurdo pensar que el Ejecutivo fue avisado y no hizo nada adrede. ¿Tampoco se creen a la Policía, la Guardia Civil y los miles de empleados públicos que trabajan en la frontera?", preguntó a la oposición.
El presidente no ocultó el gran enfado que existe en las filas del Gobierno sobre el informe policial que acabó filtrado a la prensa antes de ser trasladado internamente en el Ejecutivo. Anunció una investigación para "entender por qué" el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) "no remitió una nota informativa" al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, con los indicios recabados sobre la participación de los servicios policiales de Marruecos en la llegada masiva de inmigrantes.
Las quejas a Marruecos y la apuesta por Europa
Sánchez desveló en el Congreso que España ha utilizado canales diplomáticos oficiales para trasladar quejas a Marruecos. Lo hizo, según contó, el pasado 21 de agosto, cuando el ministro de Exteriores convocó a la embajadora marroquí en Madrid tras las "declaraciones inaceptables" de dos ministros de Mohamed VI sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. "Dos declaraciones que, por supuesto, hemos rechazado tajantemente. Pero, en este caso, señorías, conviene ser prudentes y huir de las explicaciones simples".
También planteó que las ciudades autónomas dieran un paso más en su vinculación con la Unión Europea como forma de blindar su pertenencia a España y zanjar las reivindicaciones marroquíes. Para ello apeló a Europa y a la conveniencia de que tanto Ceuta como Melilla pasen a ser miembros permanentes del Comité europeo de las regiones.
En la Moncloa admiten que aún no se trabaja en esa pantalla de cambio en las relaciones bilaterales con Marruecos en materia de seguridad fronteriza. La prioridad no ha cambiado desde que hace diez días se designara un mando único y se impulsara un plan de choque para Ceuta: sacar de las calles a los miles de migrantes, adultos y menores, que permanecen en la ciudad autónoma, y acelerar el procedimiento administrativo que permita el retorno a Marruecos de cuantos sea posible.



