Una heladería familiar de Dénia triplica su facturación hasta los dos millones con el comercio online y la venta anual
La tradicional heladería Verdú Artesanos, fundada en 1953 en Dénia (Alicante), ha triplicado su facturación en cinco años hasta situarse cerca de los dos millones de euros gracias a una apuesta por el comercio online y la venta de productos de pastelería durante todo el año. La empresa, que mantiene la elaboración artesanal como reclamo, ha logrado desestacionalizar su actividad y ya emplea a 30 trabajadores.

De la venta directa al e-commerce: el giro estratégico
Durante décadas, Verdú Artesanos se mantuvo fiel a la filosofía de venta directa al público. Hace cinco años, la empresa decidió dar un giro radical y apostar por el comercio online, explica Adrián Verdú en declaraciones a El Periódico. "Nos dimos cuenta de que Verdú tenía mucho potencial más allá del verano. Mucha gente nos conocía por los helados, pero queríamos que también pensaran en nosotros el resto del año", afirma.
El cambio, que los hermanos describen como "forjado a hielo", implicó ampliar la gama de productos y trabajar la comunicación para dar a conocer todo lo que hacen. La firma ha pasado de facturar 465.000 euros a casi los dos millones con los que espera cerrar el ejercicio actual, según los datos que han trascendido.
El helado, que antes suponía casi el 100% de las ventas, ahora representa el 20%. No porque su comercialización haya caído, sino porque la pastelería ha crecido de forma exponencial. La empresa ha alcanzado los 30 empleados y mantiene una dinámica al alza.
De los alvaritos a los roscones: la oferta de temporada
La oferta de Verdú Artesanos se adapta a lo largo del año. Según detalla Adrián Verdú, en verano elaboran helados y granizados; en invierno llegan los "alvaritos", los turrones, los panetones y los roscones; en Pascua, monas, panous, minipanous, trenzas y cabassets, y para fechas especiales como el Día de la Madre lanzan tartas de edición limitada. Además, durante todo el año elaboran fartons, galletas y pasteles.
"Empezamos hace 70 años, y con el tiempo hemos ido creciendo, ampliando nuestra gama de productos y adaptándonos cada temporada", explica Adrián. La firma mantiene la elaboración "de forma artesanal y cuidando mucho la calidad de los ingredientes", remarcan ambos hermanos, y ofrece opciones sin gluten, sin lactosa y sin azúcar "para que todo el mundo pueda disfrutar de los productos".
Comunicación y cercanía: la clave del nuevo modelo
Los responsables de la firma subrayan que la comunicación se basó en mostrar lo que hacen, cómo lo hacen y quién lo hace. El objetivo era convertir a los hermanos en protagonistas que trabajan la artesanía, la familia y la cercanía, uniendo tradición y modernidad a través del humor, el desenfado y los códigos habituales en redes sociales, cuidando detalles como el packaging.
"Tener en tu casa de Madrid los productos que te hace Álvaro, el artesano de pueblo donde veraneas, es una propuesta de valor que mucha gente aprecia y busca", señala Adrián, que añade: "En Madrid hay miles de heladerías y pastelerías, pero esta es de Dénia, la hacen dos hermanos y sus productos están muy buenos". "Y eso nos hace diferentes, porque hacemos sentir bien a la gente", apostilla.
Adrián destaca que se han superado los objetivos planteados inicialmente, logrando desestacionalizar el negocio y mantener la actividad durante todo el año. Una prueba es que diciembre ya supera a agosto en ventas. "Cada vez nos conoce más gente, hemos conseguido llegar a clientes de toda España gracias a la tienda online y las ventas han ido creciendo año tras año", remarcan.
Reconocimiento en los premios MIA 2026
El cambio de estrategia ha llevado a Verdú Artesanos a convertirse en los grandes triunfadores de los premios MIA 2026, organizados por el Club de Marketing del Mediterráneo. La firma ha logrado el Mejor Premio MIA y el MIA Marketing B2C.
"Al final es un reconocimiento a todo el trabajo que llevamos haciendo durante los últimos años y nos hace mucha ilusión que se valore el esfuerzo que hay detrás", señalan los hermanos. "Demuestra que una empresa familiar y artesanal de Dénia puede competir con grandes marcas si hay una buena estrategia y mucho trabajo", concluyen.



