economia

Correos avanza hacia su conversión en banco público para frenar la exclusión financiera y la especulación inmobiliaria

El Congreso debate la conversión de Correos en una entidad financiera pública para combatir la exclusión bancaria y la especulación inmobiliaria. Sindicatos y expertos defienden este modelo, inspirado en Francia o Italia, mientras la plataforma impulsora recuerda que la banca privada no responde a las necesidades sociales.

Fotografía que ilustra la noticia: Correos avanza hacia su conversión en banco público para frenar la exclusión financiera y la especulación inmobiliaria
(elDiario.es)

Un banco público para frenar el rentismo y la especulación

La vivienda se ha convertido en el primer problema para los españoles, y una de las soluciones que empieza a tomar forma en el Congreso es la creación de un banco público a partir de Correos. Así lo ha planteado la Plataforma por una Banca Pública, que ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) para que la Cámara Baja debata la conversión del operador postal en una entidad financiera estatal. La iniciativa, presentada en una jornada en el Congreso, busca que el Estado recupere el protagonismo en el sector financiero para condicionar el mercado y atajar problemas como la exclusión bancaria o el acceso a la vivienda.

Manolo Nolla, portavoz de la Plataforma por una Banca Pública, fue claro al señalar que “cada vez dependemos más de los bancos, estamos atados a un negocio que es inestable”. En su intervención, defendió que no se trata solo de regular el sector privado, sino de que el sector público tenga “protagonismo como para condicionar de verdad el servicio financiero”. Nolla puso el acento en que la banca pública no debe buscar la rentabilidad, sino el interés ciudadano, y recordó que la actual dinámica del sector financiero ha reforzado “la especulación inmobiliaria y el rentismo”.

La experiencia internacional como modelo

La conversión de Correos en banco público no es una idea nueva en el contexto europeo. En países como Francia o Italia, los operadores postales estatales ya han dado el salto al negocio financiero con éxito. Julio Rodríguez, expresidente del Banco Hipotecario y miembro del Consejo Asesor del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, explicó en el Congreso que “un banco postal, ligado a las familias, asociado a las oficinas de Correos, podría contribuir a mejorar la financiación de la vivienda” y a “mejorar el acceso a la vivienda de los hogares vulnerables”.

En el caso francés, La Banque Postale, filial de Groupe La Poste, centraliza el negocio de banca y seguros, con un balance que ronda los 750.000 millones de euros en activos, una cifra comparable a la de Caixabank. Jorge Pérez, exresponsable de Regulación Contable del Banco de España, subrayó que esta entidad “ganó 1.500 millones el año pasado” y tiene un peso relevante en los créditos hipotecarios: de casi 80.000 millones de euros de exposición crediticia, más de 71.000 millones corresponden a este negocio. En Italia, Poste Italiane también opera en el sector financiero, con ingresos superiores a los 5.600 millones de euros en su último ejercicio, y está diversificando sus actividades hacia sectores como las telecomunicaciones, con una reciente OPA sobre Telecom Italia.

Correos: más que un banco, un servicio público para la España vaciada

Más allá de la rentabilidad financiera, la conversión de Correos en banco público tendría un impacto directo en la cohesión territorial y la lucha contra la exclusión financiera. En un contexto donde la banca privada ha cerrado miles de sucursales en el mundo rural, la red de oficinas de Correos se presenta como una herramienta clave para garantizar el acceso a servicios financieros básicos en las pequeñas localidades. “Si queremos que la España vaciada no siga vaciándose, tendremos que aumentar los servicios. No es un proyecto de Correos, es un proyecto de país”, defendió Andrés Fernández, representante de CCOO, en una jornada en la que también participaron representantes de UGT, CGT o Cesif.

Además, la reconversión de Correos hacia la actividad financiera permitiría mantener su red de más de 1.000 oficinas y la continuidad de una plantilla que supera los 48.000 empleados, en un momento en el que el envío de cartas tradicionales cae y crece la paquetería de gigantes como Amazon. La plataforma impulsora también ha recordado que el modelo español ya existió hasta principios de la década de 1990, con la privatización de Argentaria, y que la ley ya permite desde hace más de un año que Correos preste servicios financieros básicos, aunque de forma limitada, como la entrega o recogida de efectivo en zonas rurales.

Julio Rodríguez fue contundente al señalar el problema de fondo: “Los bancos comerciales no responden al desarrollo rural, ni a una gestión descentralizada”. En su opinión, la banca pública es necesaria para reducir la exclusión bancaria y mejorar la retribución del ahorro, porque el modelo actual ha llevado a que “la gente prefiere comprarse una casa, alquilarla o venderla” ante los bajos rendimientos. Una dinámica que, según el experto, ha sido aprovechada por los fondos de inversión: “Rápidamente se quitan del medio. Esta es una relación muy negativa, no solo por ser fondos buitres. Resulta anómalo en España que los fondos de inversión tengan la libertad tremenda de quedarse con bloques enteros y echar a la gente”.

La PNL, impulsada por Sumar, ha sido registrada para su debate en la Comisión de Economía del Congreso. El portavoz de Economía de Sumar, Carlos Martín Urriza, se comprometió a llevar la proposición a la Cámara, en un momento en el que las protestas por la vivienda, como la acampada en la Puerta del Sol, marcan la agenda política. Desde la plataforma, insisten en que la banca pública no es una medida intervencionista, sino una herramienta para equilibrar un mercado que ha demostrado no responder a las necesidades de los ciudadanos.