El Estado roza recuperar el rescate de Bankia: la venta del 18% de Caixabank y los dividendos suman ya más de 17.600 millones
El Estado está cada vez más cerca de recuperar los fondos públicos inyectados en Bankia hace casi 15 años. La revalorización de Caixabank en bolsa, sumada a los dividendos que el banco paga al FROB por su 18% del capital, deja la recuperación a tiro de los 24.000 millones que costó el rescate de la entidad que presidió Rodrigo Rato y del Banco Mare Nostrum (BMN).

17.678 millones recuperados: dividendos, intereses y revalorización
Al cierre de 2025, el último ejercicio con datos cerrados, el Estado podría recuperar 17.678 millones de euros del rescate de Bankia. Según fuentes del Ministerio de Economía, de esa cifra 1.722 millones corresponden a dividendos que BFA Tenedora de Acciones, la filial del FROB que controla la participación pública, ha reportado al fondo; y 489 millones a intereses de preferentes cobrados por el FROB.
A esa cuantía se suma el valor de la participación del 18% en Caixabank: si se tomara como referencia el cierre de 2025, la desinversión aportaría 15.467 millones. Pero la cotización ha seguido subiendo en lo que va de 2026 y ese 18% supera ya los 16.500 millones de euros.
La cifra total del rescate asciende a más de 24.000 millones de euros, porque incluye los 22.400 millones inyectados en Bankia y los 1.645 millones correspondientes a BMN, que entró en su perímetro. El Gobierno inyectó también cerca de 90.000 millones en el conjunto de entidades que pincharon tras la burbuja inmobiliaria, pero la recuperación de Bankia es la que ahora está más cerca.
Dividendos al alza y sin intención de vender
Caixabank aprobó en su última junta de accionistas un dividendo de 2.300 millones de euros con cargo a 2025. De ellos, 417 millones corresponden al Estado a través del FROB. La entidad dirigida por Gonzalo Gortázar ha ido reportando más de 1.700 millones al Estado vía dividendos en los últimos ejercicios.
No hay intención de vender la participación. El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, explicó en una entrevista que el Ejecutivo tomó "hace unos meses" la decisión de prorrogar el periodo límite para desinvertir en Caixabank, previsto para diciembre de 2027. "En los últimos años, la evolución tanto de la cotización como de los dividendos han revertido en el Estado, lo que ha justificado la permanencia más allá de lo previsto inicialmente", argumentó Cuerpo.
"Al final se trata de recuperar, en la medida de lo posible, el coste del rescate financiero, que es lo que supone esa presencia del Estado en Caixa. Estamos muy contentos con la gestión actual del banco y nuestra presencia en el consejo es testimonial", añadió el ministro. La permanencia permite seguir engordando la nómina de dividendos.
Caixabank, quinta cotizada del Ibex, y un cambio de estructura en marcha
Caixabank vale actualmente en bolsa cerca de 92.000 millones de euros. Es la quinta mayor cotizada del Ibex 35, por detrás de Inditex, Iberdrola y de otros dos bancos, BBVA y Santander. El Santander, presidido por Ana Botín, es la mayor cotizada por capitalización bursátil, con cerca de 183.000 millones.
El Estado controla su participación a través de BFA Tenedora de Acciones, una filial del FROB. El FROB enfrila ahora un proceso de transformación: si sale adelante el anteproyecto elaborado por el Gobierno, dejaría de ser una autoridad de resolución bancaria para centrarse en la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. La participación del Estado en Caixabank quedaría bajo el paraguas de una sociedad adscrita al Ministerio de Economía.
En los últimos meses, el Estado ha ido aumentando su participación en Caixabank: ha pasado del 16% al 18%, porque ha acudido a la recompra de acciones del banco, un movimiento con el que las empresas cotizadas buscan mejorar la retribución de sus accionistas.
El principal accionista de Caixabank es la Fundación La Caixa, con más del 30%. El resto está en manos de inversores institucionales o minoristas, incluidos los propios empleados del banco.
Según recoge el anteproyecto, se transmitirán las participaciones del FROB en Sareb —el banco malo que acumuló los activos tóxicos ligados al ladrillo— a BFA y, posteriormente, se hará "la transmisión gratuita de las participaciones del FROB en BFA a la Administración General del Estado, a través del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa". Así, BFA pasará a tener la consideración de sociedad mercantil estatal, se regirá por la normativa del sector público y los dividendos que lleguen desde Caixabank revertirán en el Tesoro. Las funciones de supervisión y resolución pasarán al Banco de España o a la CNMV.



