El calor extremo ya condiciona la fidelidad del turista: un 13,8% de quienes lo sufren cambia de destino
El verano de 2026 ha vuelto a batir récords de calor y el turismo, uno de los motores de la economía española, comienza a notar sus efectos. Según un informe de CaixaBank Research, el 13,8% de los turistas extranjeros que vivieron temperaturas extremas durante sus vacaciones en España en 2024 cambió de destino al año siguiente. La mayoría sigue eligiendo el país, pero ahora busca lugares más frescos o reajusta las fechas. Detrás de estos movimientos aparentemente sutiles se esconde un reordenamiento de preferencias que ya tiene ganadores y perdedores.

Un 13,8% de los turistas que sufren calor extremo deja de repetir destino
David César Heymann, economista de CaixaBank Research y coautor del informe 'El cambio climático y la fidelización del turismo internacional: nuevas evidencias para España', explica que el 13,8% de los visitantes internacionales que en 2024 sufrieron una ola de calor durante su estancia en el país optaron al año siguiente por cambiar de lugar de vacaciones, con preferencia por zonas con temperaturas más frescas.
El estudio se basa en el análisis del gasto realizado con tarjetas de crédito de los turistas extranjeros que visitaron España en 2024 y su comportamiento en 2025. Los resultados indican que, pese a estos cambios, la mayoría de los afectados siguen viajando a España, pero con modificaciones en su elección: algunos reajustan las fechas de sus vacaciones, otros se desplazan hacia áreas más frías. Según el investigador, se trata de "pequeños cambios, modificaciones finas, pero que pueden tener una repercusión económica relevante en esas zonas más frescas, que son las beneficiarias".
Cómo el calor extremo reordena las preferencias dentro del mercado turístico español
El estudio identifica un "margen de sustitución climática" que se produce de manera importante dentro de las mismas temporadas y categorías de destino. Los turistas que visitaron un municipio o realizaron una ruta por el interior de España en el verano de 2024 bajo condiciones de olas de calor "tendieron a elegir en 2025 destinos con mayor altitud que los visitantes que no experimentaron esas temperaturas tan extremas", señala Heymann.
La probabilidad de elegir un destino con una temperatura histórica al menos cinco grados inferior a la de 2024 aumenta en función de la proporción de días de la estancia previa en los que se superaron temperaturas máximas de 32 grados. "Dicho de otro modo, la experiencia de calor extremo reordena las preferencias dentro del mercado turístico español", concluye el análisis, firmado también por Eduard Alcobé.
En cuanto a las fechas, el informe constata que los extranjeros siguen viajando preferentemente en verano, entre otras razones porque las vacaciones escolares y las rigideces laborales de las empresas sin flexibilidad condicionan el calendario. Sin embargo, el economista advierte de que España sigue siendo un destino muy competitivo por la riqueza de su oferta, la calidad de sus infraestructuras y la amplitud de su calendario turístico, pero "una parte relevante de su atractivo se apoya todavía en unas condiciones climáticas que están cambiando con rapidez", lo que puede erosionar la fidelidad de los turistas internacionales.
Los españoles ya se mueven hacia el norte, mientras el sur concentra el riesgo
Quienes sí están cambiando de forma más clara el Mediterráneo por el Atlántico o el Cantábrico son los turistas domésticos, los españoles que veranean en España. Entre los veranos de 2019 y 2023, el crecimiento del gasto turístico fue considerablemente mayor en los municipios con temperaturas medias más bajas. Así, en los destinos menos cálidos el gasto de los viajeros aumentó cerca de un 45%, mientras que en los municipios con temperaturas medias superiores a 23 grados ese crecimiento fue de entre el 25% y el 35%.
Aunque el autor prefiere no citar casos concretos, el informe apunta a que las zonas más perjudicadas por el calor sofocante son las del sur, mientras que ubicaciones como la Costa Brava o algunas áreas más elevadas de Mallorca podrían beneficiarse de este desplazamiento. "Lo que se constata es que los extranjeros siguen viniendo preferentemente en verano", recuerda Heymann, pero la adaptación de la oferta será cada vez más clave para mantener los niveles de fidelización.
Medidas para mitigar el impacto del calor en la experiencia turística
Los autores del estudio proponen una serie de medidas para reducir el impacto del calor sobre la experiencia turística y mantener los niveles de fidelización de los turistas internacionales en España. Entre ellas destacan mejorar el confort térmico de alojamientos y espacios públicos, ampliar las zonas de sombra, reforzar la eficiencia energética, adaptar horarios y diversificar actividades en interiores y al aire libre.
El informe se publica en un año en el que el turismo volverá a romper récords, con una afluencia en los aeropuertos españoles que ya en julio había superado los 67 millones de pasajeros internacionales. No obstante, los datos sugieren que la sostenibilidad de ese crecimiento depende de la capacidad de adaptación de un sector que, por ahora, sigue siendo un pilar económico fundamental pero que no puede dar por descontada la fidelidad de quienes vienen a disfrutar del sol y la playa.



