El INE rebaja el crecimiento de 2025 al 2,6% por el impacto de los aranceles de Trump
La economía española creció un 2,6% en 2025, dos décimas menos de lo estimado inicialmente, según la revisión de la Contabilidad Nacional Anual publicada este viernes por el INE. El menor dinamismo se explica por el impacto de la guerra arancelaria desatada por la administración de Donald Trump, que ha pesado más de lo previsto sobre la demanda interna y las exportaciones. En sentido contrario, el PIB nominal se ha revisado al alza: el INE aflora 2.820 millones de euros adicionales, hasta situar el tamaño de la economía en 1.690.012 millones de euros a precios corrientes.

La revisión del INE: 2025 pierde dos décimas, 2024 gana dos
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado este viernes los resultados de la Contabilidad Nacional Anual, la revisión que realiza cada año sobre los datos de crecimiento de los tres ejercicios previos. En esta ocasión, los ejercicios revisados son 2023, 2024 y 2025, los tres años marcados por una crisis inflacionaria persistente, el despliegue de los fondos europeos, las mayores inversiones en Defensa y el conflicto comercial lanzado por Estados Unidos.
El INE confirma que en 2023 la economía creció un 2,4%, una décima menos de lo estimado. Sin embargo, el rebote en 2024 fue superior al anticipado: un 3,7%, dos décimas más. Esa aceleración compensa parcialmente el menor crecimiento de 2025, que se ha revisado a la baja hasta el 2,6%, dos décimas menos que el avance anterior.
En total, el PIB a cierre de 2025 se sitúa en 1.690.012 millones de euros a precios corrientes, unos 2.820 millones más de lo que había estimado inicialmente el INE. La Renta Nacional Bruta, que incluye los flujos procedentes del extranjero, alcanza los 1.693.738 millones de euros, ligeramente por encima de lo previsto.
Demanda interna y exportaciones: los motores que pierden fuelle
La revisión del INE destaca que en 2025 la fortaleza de la demanda interna fue inferior a la prevista: aportó 3,4 puntos porcentuales al crecimiento, una décima menos de lo anticipado. El sector exterior restó más de lo calculado, con una contribución negativa de 0,8 puntos, debido a unas exportaciones de bienes y servicios menos vigorosas de lo estimado.
El consumo de las familias, pese a la fortaleza del mercado laboral, creció un 3,1%, tres décimas menos de lo avanzado. La inversión, en cambio, creció un poco más de lo esperado, gracias a la revisión de las existencias.
Por el lado de la oferta, el sector primario mostró un dinamismo mucho mayor del anticipado: creció un 11,9% frente al 1,2% estimado. En cambio, la industria y los servicios crecieron a un ritmo más lento, con un 0,6% y un 2,5% respectivamente. La construcción aportó más de lo previsto, con un crecimiento del 6%.
Productividad y empleo: avance menor del esperado
La revisión también afecta a los datos de empleo. La productividad por hora trabajada creció un 0,6%, una décima menos de lo estimado, ya que las horas trabajadas avanzaron un 2%, también una décima menos de lo anticipado.
En 2024, la sorpresa positiva vino de la demanda interna y del sector exterior. La demanda interna aportó 3,4 puntos al crecimiento, gracias a un avance superior al estimado del consumo público. Las ventas al extranjero también fueron mejores de lo previsto.
Por sectores, la industria y las ramas primarias fueron las sorpresas positivas en 2024, con crecimientos del 15% y el 5,6% respectivamente. En cambio, la construcción no terminó de arrancar y la rama decreció un 0,9%, un factor motivado fundamentalmente por el precio y los costes de la vivienda.
El impacto sobre el déficit y la deuda pública
La revisión del PIB obliga a recalcular numerosas referencias que se hacen en relación al tamaño de la economía, como el déficit público o la deuda pública. La nueva base de cálculo ya permitiría que el endeudamiento del Estado se situase por debajo del 100% del PIB, una barrera que se ha conseguido cruzar el pasado mes de julio, a pesar de utilizar todavía una base de PIB sin actualizar.
Los investigadores Miguel Artola y Francisco Melis ya habían adelantado una revisión al alza de los datos del PIB nominal de entre 15.000 y 30.000 millones de euros, en base a fuentes como la Estadística Estructural de Empresas del INE o los datos de la Agencia Tributaria. En su artículo, publicado en elDiario.es, apuntaban que estas revisiones indican que, a pesar del avance notable de la población española impulsada por los movimientos migratorios, la economía está ganando productividad y el crecimiento no es únicamente “extensivo”.
El INE ha avanzado que los ejercicios 2024 y 2025 experimentarán una última revisión el año que viene, junto con la nueva estimación de 2026. Además, habrá un recálculo extraordinario el próximo año debido, principalmente, a la incorporación de datos sobre reservas transversales y a cambios metodológicos en fuentes de información.



