La edad media de la población activa en España sube casi un año en siete años, más que en la UE
El mercado laboral español incorporó a más de dos millones de personas entre 2019 y 2026, pero no ha logrado frenar el envejecimiento de quienes trabajan o buscan empleo. La edad media de la población activa ha pasado de 42,6 a 43,5 años en ese periodo, un aumento de casi un año que supera a la media europea, según un informe de CaixaBank Research que se hará público el próximo lunes y que recoge datos del INE.

La inmigración sostiene el crecimiento, pero también envejece
El informe de CaixaBank Research, que se dará a conocer el lunes, subraya que el colectivo en edad y disposición de trabajar creció un 8% entre 2019 y 2026, lo que equivale a más de dos millones de personas. Sin embargo, este aumento no ha sido suficiente para compensar la tendencia demográfica: la edad media de los activos ha pasado de 42,6 a 43,5 años, un incremento mayor al de países como Alemania y Francia, cuyas diferencias rondan cero.
Los extranjeros lideran esta expansión. Según el análisis, elaborado con datos del INE, las personas de origen extranjero contribuyeron con 1,2 millones de activos en los últimos siete años, frente a los 149.000 nacionales que se sumaron en el mismo periodo. Esto supone un aumento del 41,3% en la población activa extranjera, mientras que la de origen español apenas creció un 0,8%.
Pese a este respiro, la edad media de los activos extranjeros también ha subido: de 39,4 años en 2019 a 40,8 años en 2026. El envejecimiento no se detiene con la llegada de inmigrantes, aunque su aportación al mercado laboral sea clave para sostener el tamaño de la población activa.
Los jóvenes no se incorporan: la tasa de actividad se estanca
El envejecimiento de la fuerza laboral no es solo una cuestión de demografía: el informe advierte de que las nuevas generaciones podrían no estar incorporándose al mercado de trabajo. La tasa de actividad de las personas entre 15 y 24 años es inferior a la media europea y no ha aumentado desde 2019.
El documento apunta a dos posibles causas: “la prolongación de los estudios o las dificultades de acceso al empleo por falta de experiencia laboral”. En contraste, el grupo de 25 a 54 años mantiene la tasa de actividad más alta, cercana al 90% entre 2019 y 2026, por encima de la media de la UE.
En el extremo opuesto, los mayores de 65 años registran la menor tasa de actividad, en torno al 5%. El informe atribuye esta situación a “las jubilaciones, las salidas anticipadas y los problemas de empleabilidad y adaptación tecnológica”. Este escenario afecta a más de diez millones de habitantes en España.
El reto de fondo: compensar la salida de los mayores
El envejecimiento poblacional se agrava por el peso de los mayores en edad de jubilación, que ya representan un quinto de la población. El INE prevé que se integrarán 3,4 millones de personas hasta 2030, lo que evidencia la dificultad del mercado laboral para compensar la transición hacia el grupo de mayor edad.
El informe señala que, si se mantienen las tasas de actividad actuales, la población activa crecería en unas 892.000 personas al final de la década. En cambio, si la tasa de actividad alcanzara los niveles de Alemania, el aumento podría llegar a 1,1 millones. En Alemania, más de la mitad de los jóvenes de entre 15 y 24 años participan en el mercado laboral, frente a un tercio en España.
Subir la tasa de actividad puede cubrir parte del vacío que dejan quienes se jubilan, pero el análisis concluye que el reto principal sigue siendo impulsar la población en edad de trabajar.



