Los abogados laboralistas alertan del mal uso del contrato fijo discontinuo para eludir el pago de vacaciones
El contrato fijo discontinuo, pensado para empleos de temporada intermitente, se está utilizando de forma fraudulenta por algunas empresas para ahorrarse el pago de las vacaciones. Así lo denuncia el abogado laboralista Juanma Lorente en un vídeo difundido en TikTok y recogido por El Periódico, en el que explica cómo detectar la trampa y qué derechos asisten al trabajador.

En qué consiste el fraude del fijo discontinuo
Juanma Lorente, abogado laboralista con presencia activa en redes sociales, ha lanzado una nueva advertencia para los trabajadores con contrato fijo discontinuo. Según su análisis, muchas empresas utilizan esta modalidad contractual de manera incorrecta: dan de alta al trabajador durante once meses y, al llegar al duodécimo, lo envían al paro.
El objetivo de esta maniobra, señala el letrado, es no pagar las vacaciones del empleado. En su vídeo, Lorente sostiene que esta práctica es "completamente ilegal", porque un trabajador fijo discontinuo no puede estar once meses en activo y uno en desempleo. "Como máximo, tendrás que estar nueve meses de alta y los otros tres meses fuera", precisa.
La diferencia clave entre fijo discontinuo e indefinido ordinario
La clave para entender el fraude está en la distinción entre el fijo discontinuo y el contrato indefinido ordinario. El primero es un acuerdo laboral indefinido que se utiliza para trabajos de temporada que se repiten de forma intermitente. Se caracteriza por combinar periodos de actividad laboral con fases de inactividad, durante las cuales no se presta servicio pero se mantiene el vínculo laboral con la empresa.
Si la empresa mantiene al trabajador de alta durante once meses al año, el fraude se hace evidente. "Si la empresa te tiene de alta durante once meses y uno en el paro, eres indefinido", asegura Lorente. Es decir, no se trata de una intermitencia estacional real, sino de un intento de eludir el abono de las vacaciones y otros costes laborales. El experto insiste en que "es importante saberlo para poder reclamarlo luego".
Suspensión del contrato como vía para encubrir un despido
La advertencia de Lorente no se limita al impago de vacaciones. El abogado alerta también de otra estrategia empresarial: la suspensión del contrato en cualquier momento, haciendo creer al trabajador que es legal. "En ese caso, ese trabajador sería indefinido y estaríamos hablando de un despido", concluye.
Esta práctica, de confirmarse, tendría consecuencias legales relevantes para el trabajador. Si la suspensión no responde a una causa real de intermitencia, podría considerarse un despido improcedente o nulo, con las correspondientes indemnizaciones. La advertencia cobra especial relevancia en un contexto donde el fijo discontinuo ha ganado peso en el mercado laboral español, especialmente en sectores como la hostelería, el turismo o la agricultura.
Los trabajadores que se encuentren en esta situación pueden reclamar ante la Inspección de Trabajo o a través de una demanda judicial, siempre con el asesoramiento de un abogado laboralista. La denuncia pública de estas prácticas busca que los empleados conozcan sus derechos y no acepten como normal una situación que vulnera la legalidad.



